Para afrontar cada una de las deficiencias que se puedan presentar en la lucha constante contra el COVID-19, el personal de salud y administrativo del hospital de Tingo María se esfuerza por ofrecer la mejor atención y servicio a los miles de pacientes que hacen uso de este centro asistencial.
Este hospital, ubicado en una zona referencial de 200 000 habitantes, atiende a las provincias de Leoncio Prado, Huamalíes, Puerto Inca y los corredores de Aguaytía y Tocache.
En este sentido, Magaly Calero Martínez, licenciada en enfermería y directora ejecutiva de este centro de salud, resalta que hoy logran salvar cientos de vidas gracias a la Unidad de Cuidados Intensivos con que cuentan.

“Los espacios de la UCI COVID-19 se implementaron a raíz de la pandemia, antes no había nada, era un hospital que estaba en controversia y luego de muchos pedidos logramos implementar esta Unidad de Cuidados Intensivos. En poco tiempo, hemos mejorado en equipamiento, recursos humanos y también en medicamentos e insumos. En estos dos últimos, hemos tenido lapsos donde ha habido desabastecimiento debido a la alta demanda”, afirma.
Asimismo, destaca que adicionalmente se han implementado diversas áreas que han ayudado a mejorar la atención de los pacientes COVID.
“Nosotros hemos implementado varias áreas porque esta unidad no funciona de manera aislada, está conectada con varios servicios, como por ejemplo la farmacia que está disponible para la venta al público y el laboratorio”.
Nuevo banco de sangre tipo 2
Calero Martínez enfatiza que se ha concluido la compra de equipos para poder tener un banco de sangre tipo 2 la cual permitirá agilizar la recolección de análisis, procesamiento, almacenamiento, en la distribución de la sangre y sus componentes en las pruebas del receptor, siguiendo estrictos controles de calidad.
“Hasta ahora, solo contábamos con un banco de sangre tipo 1 y actualmente estamos en proceso de instalación del banco de sangre tipo 2”, resalta.
Cánulas de alto flujo
Entre los dispositivos implementados en este centro de salud se encuentran las cánulas de alto flujo, las cuales evitan que los pacientes lleguen a necesitar una entubación.
Según Calero Martínez, el paciente puede llegar a recuperarse rápidamente con este sistema que ha sido adquirido a través de transferencias del Gobierno Regional y de donaciones de diversas organizaciones.
En este sentido, agradeció al equipo de la organización Sin Fronteras que ha colaborado en la dotación de equipos y medicamentos.
“Agradecemos a este tipo de organizaciones que también nos han donado cánulas de alto flujo. Actualmente, contamos con 8 cánulas y, justamente, eso nos está ayudando bastante a garantizar la salud de los pacientes. De igual manera, contamos con los ventiladores mecánicos”.
La directora ejecutiva señala además que en los próximos días se pondrá en funcionamiento el tomógrafo.
“Estamos a la espera que el gobierno regional nos autorice el tomógrafo. Entendemos que este hospital no está terminado y estos equipos forman parte de la obra, pero la población los necesita ahora”. Por eso, lo solicitamos y estamos a la espera de la entrega”, asegura.
Salud para todos
Asimismo, señala que el hospital atiende pacientes del Seguro Integral de Salud en condición de pobreza y pobreza extrema, pero también atiende pacientes con otro tipo de seguros.
“Cada día estamos mejorando, hemos logrado tener los profesionales que necesita esta área. Tenemos sociólogos, enfermeras intensivistas, quienes han recibido capacitaciones constantes de profesionales de diferentes regiones”, enfatiza.
Por otra parte, la directora ejecutiva destaca la importancia de lograr la culminación del hospital, ya que se avecina un posible colapso de la infraestructura.
“Al hospital le falta mucho por avanzar y su personal médico pide al gobierno que se culmine esta obra. Por eso, pedimos que se culmine la obra del hospital para poder trasladarnos y si no que nos refaccionen porque esta enfermedad ha venido a quedarse y debemos tener servicios referenciados para pacientes COVID y pacientes no COVID”, sentencia.
Tratamiento para pacientes COVID
Por su parte, Carlos Iván Velisuchi, médico intensivista del hospital de Tingo María, señala que el 90 % de los pacientes llegan automedicados con dexometazona, anticoagulantes o antibióticos, lo que deteriora la salud del paciente e imposibilita mejorar las condiciones al personal de salud.

“Estos pacientes prácticamente llegan muy manipulados y no nos queda otra opción que entubarlos automáticamente. El llamado es a la población que hace muy mal en automedicarse. Deben saber que este virus no se combate con antibacterianos, lo primero que tenemos que hacer es conocer las fases de la enfermedad”.
Velisuchi, destaca que entre los síntomas que se pueden presentar son dolores de cabeza, malestar general y pérdida del apetito, entre otros.
“En mi caso, que me dio COVID-19 me dio una miocardiopatía constrictiva, que quiere decir que yo cuando caminaba unos pasos sentía que había corrido una maratón y en ningún momento yo utilicé antibióticos o corticoides, lo único que hice fue monitorear mi saturación”.
El médico intensivista señala que la saturación normal de una persona es mayor a 95 de lo contrario la persona deberá acudir al centro hospitalario.
“Nosotros estamos comprometidos a dar lo mejor de nosotros para garantizar el bienestar de todos”.
Proceso de vacunación
Finalmente, al ser consultada sobre el proceso de vacunación, Calero afirma que se logró aplicar el 100 % de las dosis recibidas. Sin embargo, todavía falta vacunar al 50% de los profesionales.
“Lo más importante es el recurso humano y por eso le doy mi agradecimiento a los profesionales que están dejando su casa con temor de llevar esta enfermedad a sus hogares y se presentan a trabajar”.
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