Hospital de contingencia un remedio para el hígado

Son increíbles los múltiples problemas que se están encontrando en el hospital de contingencia, y no tienen cuándo acabar, a las finales terminan siendo un dolor de cabeza para el Gorecho, para la gerencia de Asuntos Sociales y para la Diresa, menos para el director de Hospital Hermilio Valdizán, pareciera que para él todo es color de rosa.
No se comprende cómo se inició esta aventura del traslado si no se revisó todo el expediente; es decir sin solucionar todos los inconvenientes y no esperar hasta el último tramo, cuando ya se están trasladando todos los equipos y elementos humanos, para pensar en los accesos, en el agua, en la energía eléctrica y otros servicios como los hornos crematorios para eliminar agujas, jeringas, vísceras y no tirarlas al río Huallaga.
Si bien es cierto que las autoridades encontraron la solución al transporte con la antigua carretera en la zona de Jancao–La Esperanza, se tiene que pensar en la señalización y en el apoyo de la PNP para desviar el tránsito.
Por otro lado, se vocea el inicio de la nueva construcción sin el respectivo estudio de impacto ambiental EIA, que no perjudique a los vecinos, y si la anterior gestión cometió múltiples errores en este proyecto, el actual Gobierno Regional en los 30 meses de gestión debió haberlo solucionado, pues ya es tiempo de dejar de estar echando la culpa a la anterior gestión, pues todo el mundo lo sabe, y ya fue y la vida continua.