Guyana, el imán de la economía global, despierta el interés de la OPEP

El Gobierno del país sudamericano, con las mayores tasas de crecimiento del mundo, se muestra reacio a formar parte de la OPEP

Guyana, la nación sudamericana de habla inglesa, ha emergido como una potencia económica global gracias a su floreciente industria de petróleo y gas. Desde que comenzó a explotar sus yacimientos de hidrocarburos offshore en diciembre de 2019, ha registrado las mayores tasas de crecimiento del mundo, con una espectacular mejora del 62,3% en 2022, según el FMI. Este auge ha despertado el interés de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), aunque el Gobierno guyanés ha rechazado una invitación para unirse a la OPEP, optando por maximizar la explotación de sus recursos.

Con la perspectiva de que la demanda de hidrocarburos alcanzará su pico en 2028, según la Agencia Internacional de Energía, la estrategia de la OPEP de ralentizar la producción para elevar los precios puede no ser adecuada para Guyana. El rápido crecimiento del país y su pronta riqueza petrolera presentan retos significativos, y como señala Gregory Brew de Eurasia Group, el desafío es que Guyana maneje su riqueza de manera similar a Noruega en lugar de Venezuela.

En respuesta, el Gobierno de Guyana ha establecido un fondo soberano, siguiendo el modelo noruego, con una capitalización objetivo de 5.400 millones de dólares para 2026. Al hacerlo, esperan evitar la trampa de la inflación y asegurar un crecimiento equilibrado y sostenible para su economía.