Los escándalos no terminan en el Ministerio Público. Después de dos semanas de estar en los titulares de todos los medios de comunicación, nuevamente surge una denuncia bastante delicada contra el fiscal Luis Chirinos Ñasco por una constancia de asistencia del exrector Guillermo Bocangel, quien debió rendir su manifestación por tercera y última citación, y curiosamente, la “manifestación” no aparece.
Otra cosa curiosa y sospechosa es que la citación no tiene firma del notificado Bocángel ni de su abogado. Curiosidades del Ministerio Público, milagros de Semana Santa, pero para su mala suerte apareció un Judas y puso al descubierto de cómo se trabaja en este sector.
Con la constancia de Chirinos, se evitó llevarlo de grado y fuerza a Bocangel a dar su testimonio, que tampoco lo hizo, ¿entonces a qué fue al Ministerio Público?, ¿solo para dejar constancia y que el buen fiscal le acepte otra fecha?
Cómo curar la corrupción en el país con autoridades corruptas que protegen a los delincuentes para luego archivar todos los procesos emblemáticos. El fiscal superior debería pronunciarse como también la ODCI (Oficina Desconcentrada de Control Interno).



