Fernando Olivera y Alan García protagonizaron debate más polémico

Fernando Olivera aprovechó su corto tiempo para acusar al candidato Alan García por las denuncias de corrupción que tiene en su contra, enriquecimiento ilícito, entre otros temas. “Yo vengo aquí a notificarle que el 28 de julio usted no podrá fugarse del país”, le dijo, acentuando que García encarnaba la impunidad y “ha pervertido los valores del Perú”.
A su turno, García dijo que evitará responder a Olivera aunque lo acusó de haber enviado cartas falsas al papa para, supuestamente, calumniar al cardenal Cipriani. Respondiéndole, Olivera dijo que invertirá en educación para que los electores no sean “engañados por charlatanes” en clara referencia a él.
De nuevo, García evitó responder y se enfocó en sus propuestas en torno a seguridad ciudadana como la creación de una nueva categoría llamada “guardias”, la reclusión de los delincuentes más peligrosos en penales alejados y la pena de muerte para violadores de menores y sicarios.
Olivera afirmó que enviará a García a uno de esos penales que él mismo propone y volvió a recordar las denuncias en contra de García. Lo llamó “caradura”.
Sin embargo, al final del debate, estos dos candidatos se saludaron esbozando incomodidad. La sonrisa del exmandatario aprista no podía ocultar su fastidio de tener que extenderle la mano a quien ha sido su crítico y tenaz opositor por más de 30 años.