Exigen que Ministerio Público investigar extraña muerte de recluta

Fue a servir a base militar de Tinto María y apareció muerto en río Huallaga

Más de 23 días han transcurrido desde que el recluta del Ejército Peruano (EP), José Antonio Zevallos Gonzales (18), desapareció de la Base 313 “Los Laureles” de Tingo María y apareció muerto en extrañas circunstancias en el río Huallaga – Progreso.

Asimismo, los familiares exigen que el Misterio Público y la DIRINCRI investiguen y esclarezcan el caso, ya que no creen en la versión que han dado los mandos militares de Tingo María, quienes sostuvieron que el joven se escapó sin ninguna explicación.

Etel Antonio Zevallos Sánchez, padre de José Antonio, se entrevistó con una periodista de AHORA y narró que la primera semana de marzo su hijo se presentó voluntariamente en dicho cuartel para realizar su servicio militar.

“Mi hijo se fue a servir al Ejército en Tingo María, sin embargo, a los 15 días de hacerse enrolado mi hijo, me llama un oficial y me dice que mi hijo ha desertado el lunes 21, entonces yo me fui el miércoles, buscando platita, al llegar, me dijeron que mi hijo se fue de la base sin decir nada”, mencionó.

Etel Zevallos, afligido, contó que desde entonces vivió una pesadilla tras no saber el paradero de su hijo, asimismo, días después José Antonio fue encontrado muerto por un pescador de Tocache en el río Huallaga.

El occiso se encontraba irreconocible, vestía un short negro y rojo, y estaba en aparente estado de putrefacción. Esto hace sospechar que el cuerpo habría sido arrastrado por la corriente del río, pero se desconoce el lugar preciso que José Antonio cayó al agua.

No obstante, fue gracias a un tatuaje en el brazo derecho que Etel Zevallos pudo reconocer el cuerpo de su hijo.

“Los militares me llamaron y nos hicieron retirar la denuncia de la Policía con la promesa que ellos iban a investigar y localizar a mi hijo. Pero días después me enteré de que los policías de la Comisaría de Tocache encontraron y rescataron el cadáver de mi hijo de las aguas del río Huallaga, estaba atrapado entre las ramas”, mencionó el padre entre lágrimas.

Confesó que un oficial de alto rango de Tingo María se entrevistó con Etel y su esposa días después del hallazgo, el oficial indicó que su hijo se escapó de la base militar, sin embargo, se comprometió en ayudar a trasladar el cadáver y costear el entierro del soldado, con la condición de que no denuncie el caso a la prensa.