El exconsejero regional Américo Cárdenas, ha alzado la voz para denunciar estos hechos como actos cobardes perpetrados por elementos asociados con el Fenatraca, el cual lo identifica como “el brazo armado del fujimorismo”, y responsables de la muerte de su compañero Pedro Wilka.
“Este atentado es un acto de cobardía,” afirmó Cárdenas en un tono cargado de indignación, aludiendo al incidente en el local sindical. “Al atentar contra la casa de los trabajadores, y los mensajes que nos dejan, vemos que no tienen otra forma de lidiar con nosotros que no sea a través del miedo y la intimidación.”
El exconsejero ha sido enfático en su rechazo a cualquier insinuación de que él o sus compañeros de dirigencia tengan vínculos con prácticas de extorsión. “Nosotros no tenemos nada que ver”, declaró Cárdenas. “Yo no soy nadie para influir en las decisiones financieras de las empresas.”
Cuando se le preguntó sobre la identidad de los sospechosos, el dirigente señaló directamente a exmiembros de la organización central que fueron expulsados por malas prácticas, ahora posiblemente vinculados al Fenatraca (Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos). Según Cárdenas, estos individuos habrían optado por la intimidación al ser incapaces de lograr inserción en el campo laboral a través de los canales legítimos.
“Como dirigentes, estamos preparando a los trabajadores,” añadió, recordando los años de lucha contra la violencia subversiva de grupos como Sendero Luminoso y el MRTA. “No nos asustan, por el contrario, estamos organizando una marcha contra el crimen organizado. Esperamos que la policía actúe con la diligencia requerida en estos casos.”
El tono desafiante de Cárdenas no disminuyó al abordar el tema de las amenazas. “Jamás vamos a claudicar con nuestros principios”, aseguró. “Somos dirigentes experimentados que conocemos la lucha sindical y la defensa de la clase obrera.”




