Netflix estrena este jueves 17 de septiembre "Monster: The Lizzie Borden Story", la cuarta temporada de su saga antológica de crímenes reales creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, que ya abordó los casos de Jeffrey Dahmer, los hermanos Menéndez y Ed Gein. Esta vez, la producción pone por primera vez a una mujer en el centro del relato: Lizzie Borden, la joven que fue juzgada y absuelta por uno de los casos más célebres de la historia criminal estadounidense.
La serie reconstruye los asesinatos de Andrew y Abby Borden, ocurridos la mañana del 4 de agosto de 1892 dentro de su casa en Fall River, Massachusetts, y explora cómo la misoginia, los roles de género y las expectativas sociales de la era victoriana influyeron en la percepción pública de la protagonista.
Qué ocurrió en la casa Borden
De acuerdo con Smithsonian, Abby Borden recibió 19 golpes y Andrew entre 10 y 11, un total de aproximadamente 30 impactos con un arma de tipo hacha. Andrew fue hallado primero: Lizzie afirmó haber encontrado el cuerpo de su padre en el sofá de la sala y luego llamó a la empleada doméstica Bridget Sullivan, conocida como "Maggie", quien bajó, confirmó la escena y alertó a los vecinos y al médico local.
Más tarde, y ya con testigos presentes, se descubrió el cuerpo de Abby en una habitación del piso superior. Ello llevó a la policía a sospechar que ambos asesinatos se habían cometido con una diferencia de alrededor de hora y media.
La investigación, el juicio y la absolución
Lizzie Borden, la hija menor de Andrew, fue detenida en agosto de 1892 tras una investigación en la que sus declaraciones sobre lo que hizo aquella mañana resultaron contradictorias para las autoridades. Uno de los elementos que más alimentó las sospechas en su contra fue el testimonio de Alice Russell, amiga de la familia, quien declaró que Lizzie quemó un vestido pocos días después del crimen, alegando que estaba manchado de pintura, hecho que fue interpretado como un posible intento de destruir pruebas.
El juicio comenzó en junio de 1893 en New Bedford y se prolongó alrededor de tres semanas, con una cobertura periodística intensa. El jurado, compuesto por doce hombres, deliberó menos de dos horas antes de declarar a Lizzie inocente el 20 de junio de 1893. Según el recuento del caso, la decisión se basó en la ausencia de evidencia física directa y en una lectura marcada por las ideas de la época sobre la supuesta incapacidad de una mujer respetable para cometer un crimen tan brutal.
Aunque fue absuelta, Lizzie continuó siendo la principal sospechosa a ojos de la opinión pública. El caso nunca se cerró de manera oficial: nadie más fue acusado y, más de 130 años después, sigue sin saberse con certeza qué ocurrió dentro de la casa Borden aquella mañana.
Qué tan fiel es la serie al caso real
La producción se apoya en elementos documentados: el lugar y la fecha de los asesinatos, la naturaleza del arma, la relación familiar entre Andrew, Abby y Lizzie, la investigación centrada en esta última y el veredicto de absolución de 1893. También respeta el contexto social de una familia acomodada de Nueva Inglaterra a finales del siglo XIX y el peso de las normas de género sobre la conducta esperada de una mujer soltera de clase media-alta.
Donde la serie asume mayor libertad es en la psicología de los personajes y en la construcción de la relación entre Lizzie y Bridget. La ficción se inclina abiertamente hacia la idea de un vínculo romántico y usa ese eje para explorar la represión, la violencia doméstica y la rabia femenina, algo que va más allá de lo que consignan las fuentes judiciales.
"Monster: The Lizzie Borden Story" está protagonizada por Ella Beatty y llega a Netflix el jueves 17 de septiembre.










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