Enfrentando el desafío del Fenómeno del Niño 

En Huánuco, la temporada invernal trae consigo no solo lluvias sino también desafíos exacerbados por el Fenómeno del Niño, un patrón climático que está afectando severamente a toda Sudamérica. Este año, su impacto ha sido particularmente severo, humedeciendo los cerros y provocando huaicos y aluviones que amenazan a quienes habitan cerca de las riberas. Estas constantes lluvias representan un peligro inminente para muchos de nuestros ciudadanos.

La situación pone de relieve la falta de preparación y prevención de la gran mayoría, sino de todas, de las administraciones locales, provinciales y hasta regional. A pesar de las advertencias y la previsibilidad del fenómeno, algunas autoridades han fallado en realizar obras esenciales para proteger las comunidades de las inundaciones y otros riesgos asociados. Si bien el gobierno regional ha movilizado personal para atender las emergencias con ayuda humanitaria, las inundaciones y daños continúan.

Para abordar la posibilidad de escasez de agua y otros servicios esenciales, es vital que el gobierno regional y las autoridades locales colaboren estrechamente para garantizar el abastecimiento y la pronta respuesta a emergencias. Además, la participación ciudadana en los esfuerzos de prevención y respuesta es fundamental. De esta manera, podemos transformar nuestra experiencia colectiva en una lección de resiliencia y preparación.

A estas alturas, el tratar de excusarse por no haber tomado acción en su momento, habla mucho del nivel de capacidad de gestión de las autoridades, más aún cuando hablamos de municipalidades provinciales que cuentan con presupuesto. Las administraciones locales deben priorizar la limpieza de quebradas y la descolmatación de ríos para mitigar los efectos de las futuras lluvias. Asimismo, es esencial fortalecer los sistemas de alerta temprana y los planes de evacuación en las áreas más vulnerables.

Asimismo, debemos de reflexionar sobre cómo nuestras acciones individuales y colectivas pueden contribuir a una mejor preparación y respuesta a los desafíos climáticos. El Fenómeno del Niño, aunque un ciclo natural, se ve intensificado por las actividades humanas. Es imperativo que, como sociedad, trabajemos juntos para adaptarnos y mitigar los efectos del cambio climático.