LA VOZ DE LA MUJER
Por: Denesy Palacios Jiménez
“Los maestros debieran educar hacia el respeto a la individualidad, la confrontación de ideas, la libertad del pensamiento y sobre todo el juicio ético previo a cualquier acción” (León Trahtemberg)
El hecho de vivir un sistema llamado democrático, donde prevalece la desigualdad social plasmada en un sistema tan desigual de sueldos y salarios, en un clima de inestabilidad política, y donde la capacidad de reacción del pueblo está llena de miedo y controversias, así como, una falta de cooperación para normar y legislar en favor del pueblo, nos dice que estamos frente a un remedo de democracia, que no respeta los derechos de los ciudadanos, mucho menos de las personas más vulnerables, nos dice que nuestra educación está fallando.
Pues no vemos una cultura democrática en el ejercicio de sus funciones de quienes fungen ser padres o madres de la patria, su actuar no tiene ética ni responsabilidad, pese a que nos vemos agobiados por las organizaciones criminales y la delincuencia, parecen no sentir las demandas del pueblo; este clima de inestabilidad política no permite la organización de la sociedad civil, ni la participación ciudadana, pues han roto con lo más elemental como es el equilibrio de poderes. A diario vemos como solo trabajan para conseguir la impunidad y seguir perpetuándose en el poder para su enriquecimiento y beneficio personal, para nada les preocupa la sostenibilidad, constantemente vemos cómo se viola nuestra carta magna y los derechos humanos, se reprime cualquier tipo de manifestación de disgusto por parte de la población, como se manipula a la población a través de algunos medios de comunicación, y la pobreza y las injusticias crecen cada día, con este tipo de actitudes nos ponen al nivel de los países que viven los peores sistemas autoritarios.
En este momento están desesperados por tomar el control absoluto de todos los poderes especialmente el electoral, que pese a su guerra sucia y psico social, no pudieron captar la mayoría de votos para el ejecutivo, y buscaron la forma de tomarlo por la fuerza, por supuesto con el aval de quienes tienen el poder de las armas, y las decisiones de penas y condenas judiciales. Las iniciativas de revocatoria no encuentran eco, pese a que el pueblo clama que se vayan todos, este poder legislativo, se ha convertido en Asamblea constituyente y hace las modificaciones que quiere, sin importar en velar por los recursos naturales, por la población vulnerable, en la pobreza y miseria que viven un creciente sector de la población, que no pueden acceder a trabajos honestos, y hasta a nuestras mujeres jóvenes para darles trabajo no solo les mochan el sueldo a ellas y a los trabajadores, sino que las obligan a prostituirse a cambio de un trabajo, pero hasta eso parece no importarles.
Sabemos que el Estado de Derecho y el respeto a la democracia estriba en la educación, la cual muchas veces nos llenamos la boca diciendo que es de calidad, si así fuera, la población gozaría de mejoras y todos apostaríamos por el desarrollo de nuestro país, pero parece que no queda ni una pizca del pensamiento de nuestros próceres y forjadores de la República, como José Faustino Sánchez Carrión, orgullo nacional y de la región de La Libertad.
Es hora que la educación conduzca hacia la formación de profesionales éticos, competentes, participativos y comprometidos con su región y su país, y para ello debemos ir hacia el legado de nuestra cultura ancestral, que es lo que nos llena de orgullo, se precisa el cambio de toda la estructura educativa para promover líderes que dirijan con ética, y contribuyan a desarrollo del país, y nos puedan sacar del caos y decadencia moral en la cual nos encontramos.




