Ayer fue un día de elecciones internas de los partidos políticos y movimientos regionales, se podría decir que se celebró la democracia, donde participaron solo afiliados. Se identificaron con sus colores políticos y respectivos grupos políticos para elegir a sus próximos líderes y representantes, de los cuales serán elegidos alcaldes provinciales y distritales y gobernador regional de Huánuco.
Muchas veces damos por sentado la democracia y es porque la tenemos y, por eso, debemos de apreciarla y honrarla. Recordemos que los países vecinos no tienen la misma suerte que nosotros. Es más, teniendo un gobierno de izquierda, con muchos desaciertos en su gestión y con intenciones de cambiar la Constitución, aduciendo que la Carta Magna de 1993 es la culpable de todos nuestros desaciertos y crisis que atraviesa el país, es muy preocupante.
Nos estamos olvidando que el país está dirigido por personas, que tienden a priorizar sus beneficios personales y de elites de poder, y de ignorar el beneficio común o del pueblo, como así lo llaman.
Que se tenga que corregir la constitución, por supuesto, pero que se le culpe por todos los actos de corrupción que han sucedido y siguen sucediendo en el gobierno y las instituciones del Estado, es absurdo. La constitución no está tomando decisiones por nosotros, son los funcionarios del Ejecutivo, Legislativo y Judicial los que toman las acciones que nos termina afectando a todos nosotros.
Dicho esto, mientras exista democracia en nuestro país, podremos elegir a nuestras autoridades, por eso repetimos que ayer ha sido un día de fiesta democrática que debe siempre permanecer en nuestro país. La democracia nos permite movilizarnos libremente y expresarnos libremente.
Democracia engloba la palabra sagrada ‘libertad’, sin esa no hay nada. No hay progreso, no hay trabajo, por el contrario, solo abuso y corrupción.
Esperamos que los líderes elegidos en estas urnas, sean las mejores opciones para los partidos y por ende para la población.
La enorme crisis que sufre el país requiere de líderes capaces y mucha capacidad política para solucionar los problemas de los pueblos.




