Elecciones 2026: retos, presupuesto y cambios en el sistema electoral peruano

El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, abordó los retos del sistema electoral peruano para las elecciones generales del 2026. Con un escenario inédito que incluye un número creciente de partidos políticos, nuevas normativas y el desafío logístico de manejar más de 93,000 mesas de sufragio, Corvetto destacó la importancia de innovar y mejorar los procesos actuales. “El voto preferencial es una maldición”, afirmó, argumentando que este sistema genera errores materiales, dificulta el conteo y debilita a los partidos políticos. Según Martin Hidalgo Bustamante para El Comercio.

Nuevas reglas para las elecciones 2026

Uno de los principales cambios que implementará la ONPE será el uso de dos cédulas de votación. Corvetto explicó que esto responde a la Ley 32166, que busca garantizar el derecho al voto de los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, quienes estarán desplegados en distintos puntos del país durante la jornada electoral. “Vamos a trabajar con dos cédulas: una para elecciones nacionales, como la presidencial, Senado por lista nacional y Parlamento Andino; y otra para Senado por circunscripción y Cámara de Diputados”, indicó.

Este cambio implicará también el uso de dos ánforas en cada mesa de sufragio, lo cual, aunque ya se ha aplicado en elecciones subnacionales, añade complejidad al proceso. “Estaremos trabajando con más de 27 millones de electores y alrededor de 93,000 mesas de sufragio, lo que representa un incremento significativo respecto a elecciones anteriores”, detalló Corvetto.

Errores materiales y voto preferencial

Uno de los mayores desafíos identificados por la ONPE es la prevalencia de errores materiales en el llenado de actas electorales, en gran parte debido al voto preferencial. “Mientras más voto preferencial, más error. Los miembros de mesa se enfrentan a cinco elecciones y deben llenar cinco actas por cada una, lo que genera cansancio y aumenta las probabilidades de equivocación”, señaló el funcionario.

Para mitigar este problema, la ONPE ha propuesto una iniciativa de ley para el recuento de votos en caso de errores aritméticos, una práctica común en otros países. “Estamos planteando un reconteo automático en casos de errores materiales, como inconsistencias en los números o falta de datos en las actas. Esto garantizaría mayor precisión en los resultados”, afirmó Corvetto.

Además, el sistema de Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE), que ya se ha probado con éxito en elecciones pasadas, será ampliado en Lima y Callao. Este sistema utiliza una laptop y una impresora para alertar sobre posibles inconsistencias en las actas. “En elecciones anteriores, el STAE redujo significativamente las actas observadas. Es una herramienta que queremos aplicar a mayor escala en 2026”, explicó.

Presupuesto y logística electoral

La ONPE ha solicitado al Ministerio de Economía y Finanzas un presupuesto de 750 millones de soles para enfrentar las elecciones del 2026. Este monto cubrirá el incremento en locales de votación, oficinas descentralizadas y la contratación de personal adicional. “Estamos pasando de 93 oficinas a 128, y tendremos que contratar a más de 110,000 personas para apoyar en las mesas de sufragio”, detalló Corvetto.

Además, la implementación de dos cédulas y dos ánforas por mesa implica mayor esfuerzo logístico. “El crecimiento demográfico y la expansión de los centros poblados también nos obliga a aumentar los locales de votación, pasando de 750 a 3,400 centros poblados, lo que permitirá que más de 2 millones de peruanos puedan votar sin dificultades”, agregó.

El rol de la tecnología: voto electrónico no presencial

Otra innovación que se plantea para las elecciones del 2026 es la implementación del voto electrónico no presencial para los peruanos en el extranjero. Corvetto explicó que este sistema, basado en el DNI electrónico y un certificado digital vigente, permitiría que los ciudadanos voten desde cualquier lugar del mundo. “Esta es una solución para los peruanos que residen en ciudades donde no hay puntos de votación cercanos. Es voluntario y busca facilitar el ejercicio del derecho al voto”, explicó.

Transparencia en los resultados

Respecto al conteo de votos, Corvetto señaló que la ONPE busca mayor transparencia en la publicación de resultados. “Estamos considerando la posibilidad de mostrar los avances de las actas procesadas en tiempo real, con cortes cada 15 minutos, para que la ciudadanía pueda ver cómo se van procesando los resultados”, comentó.

Sin embargo, advirtió que el voto preferencial podría retrasar el conteo final. “Todo lo que implica voto preferencial demora más, ya sea para el Senado, Diputados o Parlamento Andino. Calculamos que habrá entre 2,500 y 3,500 actas observadas solo en la elección presidencial”, dijo.

Franja electoral y financiamiento

Corvetto también destacó la necesidad de actualizar la normativa relacionada con la franja electoral y el financiamiento público y privado. “La franja electoral debe adaptarse a los medios digitales. Los partidos deben tener la libertad de decidir cuánto invierten y dónde lo hacen, ya sea en redes sociales, podcasts o plataformas tradicionales”, explicó.

En cuanto al financiamiento público, propuso combinar sanciones y premios para incentivar el buen uso de los recursos. “Podríamos otorgar un 10% más de financiamiento a los partidos que demuestren transparencia, territorialización y trabajo en temas de género o discapacidad. Es un debate que vale la pena explorar”, sugirió.

Convocatoria a los ciudadanos

Finalmente, Corvetto hizo un llamado a los ciudadanos a participar activamente en el proceso electoral, especialmente como miembros de mesa. “Creemos que el incentivo de 160 soles, sumado a una campaña de sensibilización y capacitación en línea, permitirá abrir las mesas en tiempo y forma. Invoco a todos los peruanos a comprometerse con el país para sacar adelante estas elecciones”, concluyó.