Escrito por: Denesy Palacios
El Perú con toda la riqueza cultural y natural, solo ocupa el 50 lugar entre los países en el ranking mundial de destinos turísticos, según la Organización Mundial de Turismo (OMT). El ingreso que genera es de alrededor de 3 mil 200 millones de dólares, a un promedio de 992 dólares de turista per cápita, estuvo sustentado por un estudio realizado por Ipsos Opinión y Mercado. El crecimiento de 2,5% del Perú pudo haber sido superior Si examinamos vemos la lista mundial, países como Vietnam (7,5 millones de turistas), Túnez (6,2 millones), Indonesia (8,8 millones), Filipinas (4,6 millones), Camboya (4,2 millones) superan largamente al Perú, país que tiene mucho que ofrecer y un gran potencial pero que no es desarrollado a cabalidad.
El turismo sigue creciendo en el Perú y lo ha convertido en el segundo ingreso nacional en el rubro de exportaciones no tradicionales, debajo de la gro-exportación, habiendo desplazado al sector textil y de confecciones al tercer lugar, antes de la Pandemia, y ahora que se precisa reactivar la economía, debemos pensar en ampliar los destinos turísticos.
Sin embargo primero debemos solucionar el problema de inseguridad, y tener infraestructura que no sea de mala calidad, no precisamente grandes hoteles, sino una vivienda adecuada y limpia, pues tenemos pésimos hábitos de limpieza e higiene; así mismo velar por que no haya contaminación ambiental o que sea lo menos posible, especialmente con el recojo y arrojo de basura y deshechos, no contamos con una conciencia turística de buen trato. Así mismo debemos implementar políticas que permitan salvaguardar, proteger y recuperar el patrimonio histórico, viene con los deseos de visitar nuestros sitios arqueológicos, y ni siquiera hay señalización, y están con abundante basura, como el caso Shillacoto, el Arte rupestre de Marabamba (Pilco Mozo en completo abandono).
¿Qué debemos hacer? Mejorar en todos los aspectos: seguridad, patrimonio, playas, ciudades, atención de calidad, gastronomía, mejora de la oferta turística pero, sobre todo, innovadoras políticas de promoción turística. Urge contar con políticas promovidas desde los respectivos gobiernos locales, regionales, nacionales y contar con el compromiso de los ciudadanos. Pues el Perú, tiene todo para convertirse en potencia turística regional: megabiodersidad biológica, étnica y cultural a la que hay que sumar: historia, cultura, patrimonio cultural milenario, virreinal y republicano. Además, una rica, creativa y diversa gastronomía -la más destacada de América del Sur y América Central- y otros atractivos que, desplegados, pueden permitirnos escalar en el ranking mundial y, obviamente, permitir grandes ingresos económicos.
Nuestras autoridades deben ser conscientes que Huánuco cuenta con un potencial increíble empezando por el clima, sin embargo no está en nuestro pensamiento y en nuestra cultura, de valorar las grandes riquezas que tenemos y que por supuesto, necesitamos convertir estos recursos en atractivos, muy bien puede funcionar el turismo vivencial y para eso hay que preparar a los protagonistas marginales, el turismo cultural con toda la secuencia cronológica cultural que tenemos desde el periodo lítico hasta el republicano, con recursos arqueológicos de carácter mundial, cuenta con ciudades pre incas, ciudades Incas, coloniales y republicanas. Huánuco mismo al estar ubicado en el corazón del Perú tiene una ubicación estratégica, por eso Pulgar Vidal se inspiró para su teoría de las ocho regiones, la única región que no tiene Huánuco es la costa.
El problema es que quienes fungen de autoridades deben asumir este rol protagónico, para salir de esta crisis que nos ha sumergido la Pandemia, y debemos encontrar respuestas rápidas y actuar con decisión porque el turismo implica ingresos rápidos e inmediatos que se requieren para superar la crisis que vivimos. Es preciso considerar la distribución del ingreso que es rápida y efectiva en beneficio directo de los trabajadores y emprendedores: transportistas, propietarios de restaurantes y hoteles, artesanos, agricultores, industriales y un largo etcétera, bien Uds. tienen la última palabra




