La voz de la mujer
Denesy Palacios Jiménez
10.12.24
Si analizamos el escenario en que se llevó a cabo esta batalla diremos, que pese a haberse proclamado la independencia del Perú, por San Martin en 1821, el poderío español seguía primando a tal punto que el general español Juan Antonio Monet ofreció amnistía e indulto a los que volvieran al seno del ejército realista.
Así mismo, Torre Tagle, Presidente de la República, el general y abogado Juan de Berindoaga, Vizconde de San Donás, Ministro de Guerra, los Regimientos de Caballería Lanceros de la Guardia y Lanceros Peruanos y más de 300 funcionarios civiles (ministros, jueces, congresistas) se recluyeron en el Real Felipe hasta después de la batalla de Ayacucho. Torre Tagle murió en la fortaleza, presumiblemente de escorbuto. Es decir, en el Real Felipe, el presidente Jose Bernardo de Tagle, marques de Torre Tagle- según fuentes murió nacionalizado español, manifestando que quería ser tan español como Fernando VII
Pero, paradójicamente, fueron esas clases sociales las que tomaron el control del país y del Estado una vez que se produjo la independencia sin su concurso, y utilizaron para sus fines a algún militar como figurón, pero eran ellas las que detentaban el poder en última instancia y en consecuencia se dedicaron a denostar contra la generosa Capitulación de Ayacucho porque ellos no participaron ni colaboraron en su consecución, pues se encontraban, como ya vimos, bajo la tutela de las armas españolas.
Por otra parte, vemos que en los dos ejércitos tanto realista como Patriótico, y aun podemos ver que quienes conforman el ejército peruano proviene de los estratos sociales que no tenían acceso al poder, conformado por la población en su mayoría indígena, es decir, enfrentándose entre sí. Es necesario recordar que la Capitulación de Ayacucho consiguió lo fundamental, vale decir, la independencia del Perú y de América que había sido colonia española, es por eso que no nos llama la atención que quienes firman esta capitulación, pese al triunfo patriótico, las prerrogativas que se le daba a los españoles, daba la impresión que ellos eran los ganadores, pues el Perú debía reconocer todos sus gastos de guerra, ¿increíble verdad? Y seguían manteniendo sus propiedades y los que deseaban viajar a España les cubriríamos sus gastos, en fin, un conjunto de privilegios, pues en ambos ejércitos había parientes y amigos (caso de los hermanos Castilla).
La sociedad peruana quedó dividida, después de la independencia, en dos grupos ideo políticos: los conservadores y los liberales, aunque ambos grupos demostraron siempre tener tan bajo nivel político, ideológico y cultural que ni siquiera fueron capaces de organizarse como partidos políticos, ni pudieron destacar dentro de sus filas líderes lo suficientemente hábiles e idóneos; es una de las consecuencias que venimos arrastrando hasta el día de hoy. Los conservadores sólo supieron defender el statu quo y atacar o calumniar a los liberales con insultos que muchas veces eran de tipo racista; y los liberales, por su parte, cuando llegaban al poder, fueron totalmente inconsecuentes con sus propios postulados pues ni siquiera los aplicaban desde el gobierno, y es una de las consecuencias que observamos, que tomar o dirigir los destinos del país, lejos de luchar o forjar su engrandecimiento, solo encontramos habidos de poder para enriquecimiento y lucro personal, tanto que el mismo Bolívar tuvo que sacar la Pena de muerte para los funcionarios corruptos.
Cuando finalmente pudieron organizarse como partido político (Partido Civilista), 50 años después de la independencia, con la elección de Manuel Pardo, sin embargo no significo haber encontrado el camino hacia la transformación del país.
La Capitulación de Ayacucho es el tratado firmado por el jefe de Estado Mayor José de Canterac y el general Antonio José de Sucre después de la batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824. en dicho documento, España reconoce su derrota militar en Ayacucho, pero más importante, acepta dejar el gobierno del Perú y sus militares y altos funcionarios abandonar definitivamente tierras peruanas. Posteriormente los vemos atrincherados en el Real Felipe dando lugar al famoso combate de Dos de Mayo (1866). Como consecuencia de la presencia de Bolívar perdimos el Alto Perú hoy Bolivia y el Ecuador, quedando nuestro territorio reducido al territorio actual.




