El sorteo de miembros de mesa los debates y la elevada cantidad de candidatos aspectos centrales de la próxima contienda

La mira está puesta en el 2026. El sistema electoral peruano se prepara para las próximas Elecciones Generales, un evento de crucial importancia para la democracia del país. Ante la Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso, los titulares del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) detallaron el cronograma electoral, marcando el inicio formal de la cuenta regresiva. La **transparencia** en este proceso es fundamental para garantizar la legitimidad de los resultados y la confianza de la ciudadanía.

Según la investigación publicada por El Comercio, los funcionarios electorales delinearon las fechas clave y las acciones que cada institución está llevando a cabo con vistas a los comicios. La presentación buscó clarificar los plazos y procedimientos que regirán el proceso electoral, desde la inscripción de alianzas políticas hasta la elección de los miembros de mesa.

Roberto Burneo, presidente del JNE, enfatizó que un total de 43 partidos políticos están habilitados para participar en la contienda electoral, luego de que el 12 de abril se cerrara el Registro de Organizaciones Políticas (ROP). Este número podría reducirse en caso de que se concreten alianzas entre los partidos. Burneo también subrayó que las organizaciones políticas tienen hasta el 11 de junio para realizar modificaciones en sus estatutos, lo que les permitiría, entre otras cosas, cambiar sus nombres, símbolos o directivas. Este plazo es importante para que los partidos ajusten su imagen y estrategia de cara a las elecciones.

Un hito importante es el 2 de agosto, fecha límite para que los partidos presenten sus solicitudes de inscripción de alianzas ante el JNE. La autoridad electoral tendrá hasta el 1 de septiembre para evaluar y aprobar dichas alianzas. Burneo hizo un llamado a los partidos a revisar minuciosamente sus documentos internos y la legislación vigente para evitar problemas formales que puedan frustrar la inscripción de una alianza. De igual forma, advirtió que el 13 de octubre es la fecha límite para que los altos funcionarios públicos que aspiren a un cargo de elección popular presenten sus renuncias. Esta disposición afecta a ministros, viceministros, contralor, autoridades regionales y alcaldes, así como a miembros del Tribunal Constitucional y de la Junta Nacional de Justicia.

El calendario electoral establece que el 23 de diciembre es el último día para presentar las listas de candidatos ante los Jurados Electorales Especiales (JEE), tras el proceso de elecciones internas. En total, se elegirán 208 cargos, incluyendo la fórmula presidencial, senadores, diputados y representantes al Parlamento Andino. Las organizaciones políticas deberán presentar 263 candidatos en total, respetando las reglas de paridad de género. Se estima que alrededor de 11.309 personas podrían postular a los distintos cargos en las Elecciones Generales 2026, considerando el número de organizaciones políticas inscritas.

En cuanto a los debates presidenciales, Burneo adelantó que el primero se organizaría a partir del 14 de marzo de 2026, fecha en la que las candidaturas deben estar oficialmente inscritas. Un segundo debate se llevaría a cabo entre los candidatos que pasen a la segunda vuelta, prevista para el 7 de junio de 2026. El JNE considera probable una segunda vuelta debido al elevado número de partidos políticos participantes. Por su parte, Piero Corvetto, jefe de la ONPE, detalló el cronograma de su institución, incluyendo el sorteo de los miembros de mesa, programado para el 29 de enero de 2026. Se elegirán nueve miembros de mesa por cada centro de votación, con el objetivo de reducir los tiempos de instalación y agilizar el proceso electoral.

Finalmente, el 11 de febrero de 2026 se realizará el sorteo de la ubicación de los símbolos de los partidos en las cédulas de sufragio, un paso crucial para la transparencia y equidad del proceso. Corvetto enfatizó que ambos sorteos se realizan bajo la supervisión del JNE y con la participación de los partidos políticos y un notario público, garantizando la imparcialidad y legalidad de los procedimientos. El sistema electoral peruano, aunque perfectible, busca asegurar elecciones libres y justas, un pilar fundamental para el fortalecimiento de la democracia.