La FIFA y la UEFA aceleraron su reacción al conflicto provocado por Rusia en Ucrania y anunciaron la expulsión de la selección rusa, por un lado, y de los clubes del país, por otro, de todas sus competiciones oficiales. De este modo, Rusia no podrá jugar la repesca para el Mundial de Qatar, donde debía enfrentarse con Polonia el día 24, y el Spartak de Moscú, único en competición en la Europa League, no podrá disputar los octavos de final ante el Leipzig y el equipo alemán pasa directamente a cuartos.
Es la respuesta de las estructuras del fútbol a la creciente presión internacional sobre el régimen de Putin. El domingo la FIFA anunció que los equipos rusos, no podrían usar ni su bandera ni su himno, apenas 24 horas después ha multiplicado sus medidas. El Consejo de la FIFA y el Comité Ejecutivo de la UEFA han tomado esta decisión tras reunirse el lunes.
“El fútbol está unido y es solidario con todas las personas afectadas en Ucrania. Los presidentes esperan que la situación en Ucrania mejore significativa y rápidamente para que el fútbol pueda volver a ser un vector de unidad y paz entre los pueblos”, dijeron los dos organismos en un comunicado.




