EL DESARROLLO HUMANO Y SOCIAL SERÁ EL QUE NOS SACARÁ DE LA MEDIOCRIDAD QUE NOS ENVUELVE

Denesy Palacios Jiménez (*) 27/8/19

“Sueño con un Perú libre y desarrollado, donde la democracia sea más que una palabra, y el liderazgo un instrumento para conseguirlo, donde podamos vivir en paz, y sin miserias”

Quiero compartir con ustedes estas notas de Forges (España), y espero que nos ayude a reflexionar: “Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá que estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general, o movilizaciones que paralizan el sur del país.

Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana.

Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente, que nosotros elegimos, por falta de una conciencia ciudadana, por falta de memoria histórica, por falta de identidad.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros.

Es decir estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia, eso lo hemos vivido en los Juegos Panamericanos, donde hemos mostrado nuestra gran riqueza cultural, y un capital social increíble, que en su gran mayoría viene de las regiones, del interior del país, donde hemos podido observar que aún queda pundonor, porque muchos de ellos no reciben ni recibieron apoyo estatal, como lo reflejaron nuestro atletas que ganaron medallas de oro.

Y es que la educación, la cultura, el deporte y el arte son aspectos que descuidamos siempre; el mejor ejemplo lo tenemos cuando la dirección de la Comisión de Educación, Cultura, Deporte del Congreso de la República, recae en la persona menos idónea para ello, y que por supuesto significa el peor insulto que nos pueda hacer el Congreso a todos los peruanos.

Se ha dado la reforma política para que haya paridad y alternancia, nuestros partidos políticos estarán preparados, para que esta participación se dé precisamente en la dimensión que la norma está considerando, es decir, en ampliar el espectro político, con gente nueva, con gente joven, con gente que tenga la conciencia de que va a ir para servir al pueblo y a las grandes mayorías; donde las rendiciones de cuentas de los postulantes o candidatos hombres y mujeres, no se vean plagadas de las insanias de negociados por empresas que pretenden ser favorecidas con las obras a licitarse, si esta reforma va a cuidar esto, entonces tendremos la convicción de que sí van haber cambios sustantivos, que signifiquen una lucha contra la corrupción, que tanto daño y atraso nos ha traído.

Vivimos una mediocridad increíble, donde gran parte de los habitantes pasan gran cantidad de hora al día frente a un televisor que muestra principalmente basura. Y donde no se controla este tipo de programación.

Por otra parte, hay un descuido tremendo en la educación, que nos coloca en la cola de los demás países inclusive sudamericanos; y ni qué hablar del sistema universitario, pues nuestras universidades, que abundan, no están en los ranking de las 150 mejores del mundo, y donde nuestros mejores investigadores se ven obligados a migrar o a exiliarse para poder sobrevivir. Porque la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada. Y es por eso que provoca tanto repudio cuando nuestros actuales congresistas, lejos de hacer una mea culpa, de quienes están ocupando estos escaños, no tienen ni la menor noción de lo que es la gestión pública y la generación de políticas públicas que permitan velar por nuestros recursos, nuestra cultura, y nuestro capital social.

Es tiempo de madurar, y con todas las fuerzas que tengamos repudiar a este tipo de malos peruanos, porque estamos cayendo en la mediocridad como nos decía Borges, al mantener a este tipo de representantes que no nos representan en nada.