La administración Biden ha aprobado el envío de municiones perforantes con uranio empobrecido a Ucrania, una medida inédita que se produce después de intensos debates internos y advertencias de expertos sobre posibles riesgos para la salud. Estas municiones están diseñadas para ser usadas en los tanques M1 Abrams y forman parte de un paquete de ayuda militar más amplio a Ucrania, que también incluye equipo de defensa aérea y municiones de artillería, según informes del Pentágono.
Aunque otros países como el Reino Unido ya han enviado este tipo de municiones a Ucrania, la decisión de EE.UU. marca un cambio significativo en su política y podría suscitar controversia. Los defensores de la medida argumentan que estas municiones son altamente efectivas contra tanques blindados, mientras que los detractores, incluida la Coalición Internacional para la Prohibición de las Armas de Uranio, advierten sobre los riesgos para la salud como cáncer y malformaciones congénitas.




