Educación superior técnica y universitaria universal

Escrito por: Harry Peralta Paico

Partiendo desde el postulado que: Si en algo, un gobierno puede tener una obligación innegociable, un compromiso para el presente y el futuro del Estado Peruano, es que la educación superior técnica y universitaria sea universal.

De este modo, ningún joven peruano, al culminar la Educación Básica Regular, debe quedar sin la oportunidad de acceder de manera oportuna educación en la universidad o institutos tecnológicos públicos; cuyo acceso deberá ser a través de mecanismos meritocráticos, con base a indicadores medidos desde la secundaria. 

Es que la educación no debe ser vista como un gasto, sino como una inversión. Por ejemplo, concuerdo al 100%, con las declaraciones de la Canciller de Alemania, Angela Merkel, cuando le preguntaron, por qué invertía tanto en educación. Ella respondió: Es que los ignorantes, nos cuestan mucho dinero. 

Dicha frase resume la importancia de invertir en educación de calidad en nuestra sociedad. 

Es que una sociedad educada redundará en mayor productividad, menor informalidad, altas tasas de empleabilidad, menor delincuencia, crecimiento poblacional planificado, y lo más importante, un mejor país, con mejores personas educados en ética y valores. 

Asimismo, porque de ninguna forma debemos continuar perdiendo el talento de tantos jóvenes peruanos, que cada año ingresan al círculo de la pobreza, delincuencia y subdesarrollo, y todo lo que ello trae consigo; demás está decir, que este sistema es corrupto, irracional y discriminador. En donde los únicos que tienen acceso a la educación superior, son los que pueden pagarlo, tan simple e inhumano como eso.

La pérdida irrecuperable de talentos se debe a la ineficacia de los gobiernos de turno que administran y gestionan las riquezas Estado Peruano; en el sector educación, hasta ahora el común denominador, es que la inversión es abismal, pero se “queda en el camino”, y los costos sociales que ello implicada, es tan vasto que no alcanzaría cuantificarlos.

Finalmente, es imperativo repensar la política de Estado en materia educativa; por ello, esta columna va dirigida al futuro Presidente de la República y congresistas a asumir un compromiso con el país y hacer que la maravillosa era de la ilustración llegue a todos nuestros jóvenes, con ellos construir y desarrollar el Perú del futuro. 

Dios los bendiga a los peruanos.