“Quino ha muerto”

Escrito por: Marcos Cancho Peña

El pasado miércoles, la muerte le exigió a Quino que le hiciera una historieta. Él no se negó, su ingenio era universal. Fue así como el arte volvió a quedar huérfano. Joaquín Salvador Lavado, el genio del dibujo, sufrió un accidente cerebrovascular. Partió un día después del aniversario número 56 de Mafalda, su tira más emblemática. La vida es incomprensible.

La magia de Quino se propagó gracias a la mina de su lápiz. En sus 88 vueltas al sol, el humorista gráfico regaló talento y crítica. Le dio vida a Mafalda: una pequeña pensadora que rechazaba el mundo y reflexionaba sobre él. Quino les quitó las vendas a sus lectores, les retrató la desigualdad y la injusticia. Les dibujó el panorama con un pulso perfecto.

Yo no conocí a Quino, pero conocí sus creaciones, y dicen que no hay mejor forma de conocer a un autor que adentrándose en su obra. El genio convirtió a Latinoamérica en una historieta. Así remarcó las líneas de la realidad de esta parte del mundo, haciéndola visibles. Su crítica iba acompañada de buen humor. Sin darnos cuenta, hizo que nos riamos de nuestras miserias.

Por las calles argentinas se rumorea: “Quino ha muerto”. Los rinconcitos de su natal Mendoza lloran tinta. Los lápices han perdido un ícono. Continúa el rumor: “Quino ha muerto”. En Argentina se habla de Maradona, de Fidel y de Mafalda. El maestro ha marcado. Se esparce: “Quino ha muerto”. Yo les contaré un secreto, pero no se lo digan a nadie, o me tildarán de loco: Quino no ha muerto. El arte es inmune a la muerte. Y Quino es arte.