El ambiente político cada vez se hace más tenso. Nuevamente, se reaviva una fricción entre el Ejecutivo y el Legislativo. A estos últimos parece interesarles poco las consecuencias que podría generar un segundo rechazo del pedido de confianza del renovado gabinete.
Hoy el jefe del Gabinete, Walter Martos, visitará el congreso desde las 8:30 de la mañana, donde expondrá la política del Ejecutivo. De las nueve bancadas, solo una ha confirmado que le dará el voto al gabinete.
Manuel Merino, presidente del congreso, se ha mostrado desafiante con Martín Vizcarra. Es más, hace poco se hablaba de un intento de vacancia del presidente por parte de Merino. La sesión de mañana podría convertirse en histórica para la democracia del país.
Es muy probable que el congreso pretenda dar una nueva estocada al gobierno, lo más grave es que el golpe será directamente al pueblo que será el verdaderamente afectado.
La situación es bastante preocupante y el futuro del país se encuentra en manos de 130 congresistas, muchos de los cuales carecen de criterio y cualidades morales. Aunque de hecho, este último factor siempre ha estado presente en el Legislativo, penosamente.
El premiere deberá sustentar su programa de gobierno a corto plazo para evitarse problemas y pensar en mayores proyectos a largo plazo.
El panorama se hace más complicado. Para empezar, se tiene a un primer ministro que ya tiene cuestionamientos sobre un supuesto robo de gasolina del Ejército Peruano. Asimismo, las limitadas visiones de partidos como el Frente Amplio que están solicitando un impuesto para los que más tienen y un bono universal. Otras filas políticas también han puesto como condición la cabeza de los ministros de Educación y de Economía, para llegar a un acuerdo.
La pandemia del coronavirus está matando gente en el país y especialmente en Huánuco. Ya hemos dado a conocer a la colectividad la situación de salubridad que se vive en los distritos con postas médicas completamente colapsadas. Esperemos que no caigamos en una mayor crisis política que generaría un caos mayor.




