Editorial. Prevención y capacitación

La madrugada del domingo un fuerte sismo sacudió a todo el país. Un temblor de magnitud 8.0 en la escala de Richter, causó mucho temor en la población. El sismo provocó la muerte de una persona en Yurimaguas y daños materiales a nivel nacional; sin embargo, somos afortunados que no haya habido mayores desgracias en Huánuco.

Los hechos nos demuestran una realidad preocupante, la población está muy lejos de estar lista para reaccionar apropiadamente ante un sismo. Este último episodio es muy probable que haya hecho recapacitar a más de uno acerca de la participación y el compromiso necesarios cuando de preparación y prevención en caso de eventos de sismos se trata.

Cuando sucedió el evento, mucha gente se quedó paralizada sin saber qué hacer. Otros, de acuerdo a versiones de nuestros lectores, no podían abrir las puertas de sus viviendas por el exceso de seguros y además por el nerviosismo que provocó la ocasión.

Según estudios, la mayoría de muertes en casos de sismo están relacionadas a las deficientes construcciones de viviendas de las personas. En nuestra ciudad y país, este tipo de viviendas, mal construidas abundan y por miles. Es necesario que el gobierno y las autoridades tomen las medidas preventivas y correctivas para supervisar vivienda por vivienda y hacer las recomendaciones a las familias. Hay muchas viviendas que se ha convertido sus ambientes en improvisados cuartos de alquiler, donde albergan docenas de inquilinos y cuyas estructuras no están preparadas para ese fin.

Este 31 de mayo tendremos un simulacro de sismo nacional, es nuestro deber como padres, hijos, hermanos y ciudadanos, participar. La sola participación de este simulacro podría salvarnos la vida de nuestras familias de ocurrir otro episodio como el del domingo.

Es necesario que las autoridades, en coordinación con los bomberos, organicen con urgencia cursos de primeros auxilios para los ciudadanos en general. Recordemos que el Perú se ubica en la zona conocida como Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se produce el 85 % de la actividad sísmica mundial. La madre naturaleza puede estar avisándonos de algo mayor, tomemos las cosas con conciencia y seriedad. Solo la capacitación y una cultura de prevención salvarán muchas vidas.