EDITORIAL. Mejorar los locales escolares

La realidad de los colegios en las zonas rurales es, en muchos casos, paupérrima. La mayoría de locales escolares han sido construidos con materiales rústicos como tapial o adobe. Por lo general, para la construcción de ambientes pequeños se ha tomado como prioridad la protección de los niños contra el frío, lo cual es entendible. En nuestra edición de ayer informamos de cómo la infraestructura de la Institución Educativa n.º 32196 del centro poblado de San Joaquín, San Rafael, se desplomó como consecuencia de fuertes lluvias. Afortunadamente no hubo víctimas que lamentar.

Los locales que necesitan ser y tener una mejor suerte y ambientes mejorados, pero por la distancia de estos centros educativos a la capital del departamento, así como para recibir la atención de la gobernación, se vuelve todo un reto.

Afortunadamente el Gobierno central está ofreciendo la oportunidad que las escuelas con dificultades se pueden mejorar, todo va a depender del trabajo que hagan los profesores, junto a los padres de familia y los señores alcaldes, para apoyar en la ejecución de sus proyectos. Se deberá hacer llegar a las UGEL dichos proyectos para evaluarlas y hacerlas llegar al Gobierno Regional para aprobar su presupuesto. El objetivo es que los niños y niñas estudien en ambientes adecuados, no solo para el frío, sino también en ambientes donde se creen situaciones de aprendizaje propicias para el estudiante, faciliten y mejor aun, garanticen, un aprendizaje eficaz.

Lógicamente que alcanzar este objetivo de infraestructura, no será de mucha ayuda si el docente no cuenta con la capacitación para estimular las actividades del pensamiento del alumno. Es por ello importante que se considere también la capacitación y evaluación continua del maestro.

Los señores directores deberán informar la realidad en la que sus instituciones se encuentren, y obviamente, dentro del plazo establecido, que es hasta el 31 de este mes.