El presidente de la República Martín Vizcarra, en su mensaje al país en la noche del miércoles, dijo que se debe trabajar en favor del pueblo y no utilizar el poder otorgado por el pueblo, para estar en el Congreso con el fin de entorpecer deliberadamente y archivar los proyectos de reformas políticas, que fueron alcanzados hace meses por el ejecutivo.
El propósito de estas reformas es justamente el de formalizar el rol de los partidos políticos, para que realmente cumplan su papel en la democracia, eso quiere decir, ejerciendo una verdadera democracia interna, sin financiamientos irregulares, y por otro lado modificando al sistema electoral nacional, como por ejemplo, el voto a la inmunidad parlamentaria.
Sin trampas, dijo Vizcarra, en otras palabras, ahora los tramposos del Congreso tendrán que poner las barbas en remojo. Los congresistas más sinvergüenzas se han visto ofendidos con el pedido de cuestión de confianza, como es el caso de la Sra. Karina Beteta. Por otro lado, otros congresistas inteligentemente han cambiado de discurso durante los últimos meses, como el presidente del Congreso Daniel Salaverry, quien evidentemente tiene pretensiones de llegar a la presidencia del Perú.
Curiosamente, Salaverry lanzó un comunicado a sus colegas para convocar al Pleno este 4 de junio. Pero además los convocó a decidir con independencia y no seguir las indicaciones de las cúpulas de los partidos, que solo defienden sus intereses elitistas, gran ejemplo es el partido fujimorista con su chat La Botica.
Es probable que el Congreso quiera hacerse el valiente y le niegue la cuestión de confianza, tal vez retando al presidente a cerrarlo. De ser así, lo ideal, y por el bien del país, sería cerrarlo y convocar de inmediato a nuevas elecciones. Los peruanos estamos cansados de tanto haragán e ignorante en el Legislativo. Esta grave crisis económica que estamos pasando es justamente gracias a este tremendo Poder.



