Sagasti afirma que el "retorno a la cuarentena es una opción extrema"

EDITORIAL. El pueblo abandonado a su suerte

En una entrevista a nivel nacional realizada la noche del domingo, el presidente Francisco Sagasti, terminó por desconcertar aún más al país. Demostró una triste y penosa realidad. Que su gestión frente a los problemas del país está plagada de total incapacidad.

Cuando le preguntaron por qué se oponía a que la empresa privada adquiera la vacuna, dijo que, por un principio de equidad. “No es justo que alguien que tenga plata se vacune y el que no, que no se vacune”. Sino que todos se pongan a la cola, para esperar su turno. 

Según Sagasti y su pensamiento comunista, los ciudadanos tenemos que esperar la burocracia e incapacidad del Estado para que cuando nos toque el turno, recién seamos vacunados, tal vez hasta dentro de uno, dos o tres años y no solo eso, sino también con la vacuna que él decida, ó sea la china.

Aparentemente, este Presidente está hipotecando a todos los ciudadanos por un “regalo” con aroma a coima.

Sagasti decepciona tremendamente a la Nación, por su criterio tan limitado y prehistórico. Por un lado se muestra a favor de la derecha y el libre mercado, como muestra la multimillonaria compra de la vacuna china; y por otro, de extrema izquierda diciendo que todos esperen su turno si quieren la vacuna, total, él ya está vacunado.

Ahora podemos entender que siempre ha sido de la izquierda, sus fotos lo demuestran y por qué le pidió un autógrafo del MRTA Cerpa Cartolini en pleno secuestro de la Embajada de Japón. 

Desde su conveniente postura de alta alcurnia, a Sagasti y su entorno, no les preocupa una tercera ola ni que sigan muriendo miles de peruanos. Total ellos ya están seguros y vacunados. Ese es el gran problema con el comunismo, su doble moral y doble discurso. 

Pobre el humilde campesino que habita en las altas heladas de las cordilleras, solo le queda esperar dos posibles desenlaces, que muera de hambre y frío porque no podrá trabajar por temor al contagio o morir contagiado de la COVID-19, porque la vacuna no le llegará a tiempo.

Que mala suerte tenemos los peruanos con los gobernantes, pueden traicionar hasta a sus madres por cierto precio. ¿Cuántos miles de vacunas le regalaran los chinos por la compra de las 38 millones de dosis? ¿Le alcanzará hasta para vacunar a su perro? Mientras que al pueblo se lo lleve el diablo.