Entre los mayores atractivos turísticos que tiene la ciudad de Huánuco están nuestras iglesias. Recordemos que la gran mayoría de estos templos católicos son reliquias arquitectónicas que datan de los años 1500. Es tradicional también para la fiesta más grande de la región, la danza de los Negritos que visitan estas iglesias como parte de su recorrido, para expresar el respeto y agradecimiento al Niño Dios. En resumen, la existencia de las iglesias huanuqueñas no solo expresan catolicismo, sino también, tradición, cultura y fe.
A raíz de que durante la Semana Santa se desplomara parte del techo del templo de Cristo Rey, instituciones como la misma Iglesia, la Municipalidad, la Dirección Desconcentrada de Cultura y la gerencia de Defensa Civil, están convocando a la feligresía a tomar precauciones. Esto debido a que nuestras iglesias necesitan de manera urgente trabajo de mantenimiento y refacción. Los hermanos franciscanos, después de sucedido el temblor, con muy buen criterio prefirieron suspender las misas en su iglesia por unos días y realizarlas en su domicilio, como una manera de prevención para sus feligreses y para ellos mismos.
Por otro lado, el sacerdote Edgardo Espinosa aclaró a la municipalidad con respecto a la declaración de emergencia, que el templo de San Sebastián no corre ningún riesgo, no tiene ningún problema en su estructura. Los que vivimos en Huánuco y los que asistimos a ese templo conocemos el trabajo del Padre Rayito que ha tenido especial cuidado en remodelar el templo. Sin embargo, por la significancia de las iglesias, consideramos apropiado que las instituciones responsables tomen medidas preventivas en salvaguarda de los ciudadanos y las mismas iglesias.
Parece mentira que hace seis años cayó la torre de la iglesia San Cristóbal y hasta la fecha no se puede reconstruir. Demostremos mayor empatía y cordialidad para con todos, al menos ese ejemplo nos demuestran el padre Osvaldo y el padre Juan en Tomayquichua, quienes hacen mucho con poco, llegando a sensibilizar a los vecinos y con actividades. Estos dos sacerdotes están haciendo cosas increíbles, y sería un acto humano, que tanto la municipalidad, la Dirección de Cultura y por supuesto, los feligreses, apoyemos con preservar estas infraestructuras.



