El ex defensa central del Tottenham y ex internacional suizo Ramón Vega anunció este miércoles su intención de presentarse como candidato a la presidencia de la FIFA en las elecciones del próximo año. A sus 55 años, Vega es el primero en confirmar su deseo de desafiar a Gianni Infantino, actual presidente del organismo que rige el fútbol mundial.
Vega, quien fue internacional en 23 ocasiones por Suiza, también jugó en el Celtic y el Watford, y ha trabajado en el sector financiero desde su retirada del fútbol en 2004. Perteneció al Tottenham entre 1997, cuando llegó procedente del Cagliari, y 2001. Entre diciembre de 2000 y junio de 2001 los Spurs le cedieron al Celtic.
Infantino se presentará a la reelección pese a las peticiones de que dimita tras el fracaso de su plan para vender participaciones en el Mundial a inversores privados, una iniciativa que generó una gran polémica en el mundo del fútbol.
Un comunicado con críticas a la actual directiva
En un comunicado difundido este miércoles, Vega expuso los motivos de su candidatura. "Me presento para reunificar a la familia del fútbol mundial, impulsar una reforma genuina y duradera, modernizar la FIFA para el siglo XXI, restaurar la estabilidad y la credibilidad, y reconstruir la confianza que nuestro deporte necesita urgentemente", manifestó.
"Me presento porque mi vida me ha preparado para servir al fútbol, que no pertenece a presidentes, confederaciones ni administradores. El fútbol es más grande que cualquier cargo, cualquier persona o cualquier institución", dijo Vega en su comunicado.
El aspirante también se refirió a la actual conducción del organismo. "La actual directiva ha desmoralizado al fútbol. La débil gobernanza ha dañado la credibilidad de la FIFA y erosionado la confianza en toda la familia futbolística mundial. Debemos evitar que este conflicto se agrave", señaló.
Vega insistió en que las disputas internas no deben afectar a los protagonistas del deporte. "Las luchas de egos dentro de la administración del fútbol jamás deben perjudicar a quienes más importan: los jugadores, entrenadores, árbitros y aficionados de todo el mundo. Ellos no son responsables de estos conflictos. Se merecen algo mejor", agregó.
Sobre el estado del organismo, el ex defensa fue categórico: "El fútbol está en urgencias, en cuidados intensivos. No podemos esperar más. La FIFA necesita un nuevo rumbo y una reforma fundamental. Debemos reunificar la familia futbolística, restaurar la confianza, lograr la estabilidad y modernizar la gobernanza de la FIFA. Esto requiere un cambio decisivo, no ajustes superficiales".
Antecedentes: una candidatura que ya intentó antes
Vega consideró postularse para la presidencia de la FIFA en 2015 tras la suspensión del expresidente Joseph Blatter. Cuatro años después, anunció su candidatura contra Infantino, pero no logró obtener el apoyo suficiente para concurrir a las elecciones, ya que necesitaba el respaldo de cinco de las 211 federaciones miembro de la FIFA.
En septiembre, Infantino afirmó estar "plenamente comprometido con la dirección de la FIFA" a pesar de las peticiones de dimisión por parte de la UEFA, la CONCACAF y la Confederación Asiática de Fútbol.
El conflicto que marcó la gestión de Infantino
La crisis en la FIFA se desató a partir de una propuesta para crear una estructura comercial separada, destinada a administrar derechos vinculados a los torneos de la FIFA, incluida la Copa del Mundo masculina y la femenina. La idea contemplaba vender 21% de esa nueva entidad a un grupo de inversión privada, una operación que provocó rechazo en varias federaciones y confederaciones.
En ese contexto, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, cerró la puerta a una candidatura propia, pero dejó abierto otro frente en la cima del fútbol mundial. Según informó L'Équipe, Ceferin confirmó que no buscará disputar la presidencia de la FIFA. El dirigente esloveno dijo que hay "dos opciones" para la próxima elección: que Infantino reconozca la falta de respaldo y se retire, o que compita y tenga un rival.
Ceferin afirmó que el fútbol hubiera quedado "literalmente vendido" si el proyecto avanzaba, y marcó que la resistencia no partió solo de las asociaciones más poderosas de Europa, sino también de federaciones pequeñas que rechazaron la idea. Tres confederaciones llegaron a acusar a Infantino de actuar con engaño, mientras varias asociaciones nacionales retiraron su apoyo, según Reuters.
La UEFA mantiene la amenaza de boicotear competiciones de la FIFA pese a que el proyecto ya fue abandonado. El congreso electoral está previsto en Marruecos en marzo de 2027, cita en la que Infantino podría enfrentar por primera vez en años a un rival en las urnas.










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