Pathé Ciss, mediocampista del Rayo Vallecano, completó este miércoles su segundo día consecutivo sin ejercitarse con el resto de sus compañeros, en un claro pulso al club para forzar una salida en su último año de contrato. El futbolista senegalés sí se presentó en la Ciudad Deportiva, pero acompañado de su representante y sin participar en la sesión grupal.
La actitud del jugador, uno de los más destacados de la plantilla vallecana, busca encontrar una solución que le permita cambiar de destino antes del cierre del mercado. Sin embargo, este comportamiento podría costarle caro, según el ordenamiento disciplinario recogido en el Código Colectivo entre LaLiga y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), que sirve de base a todos los clubes para desarrollar su normativa interna.
Qué dice el régimen disciplinario
De acuerdo con el artículo 5 de dicho ordenamiento, la primera y segunda falta de asistencia al trabajo sin causa justificada —no tratándose de un partido— es considerada una falta grave. Esta es exactamente la situación en la que se encuentra Ciss, que por ahora solo ha faltado a los entrenamientos, pero no a un encuentro oficial.
A partir de la tercera ausencia, la falta pasaría a ser considerada muy grave. En ese escenario, el club podría aplicar sanciones que van desde la suspensión de empleo y sueldo de once a treinta días, graduada según lo sucedido, hasta una multa económica de hasta el 25% en los primeros cien mil euros del sueldo mensual, con un añadido de hasta un 10% en los salarios superiores. En caso extremo, el reglamento contempla incluso la opción del despido.
Por ahora, con dos ausencias, la sanción quedaría en una suspensión de sueldo de dos a diez días, más una multa que podría llegar al 7% en los primeros 100.000 euros mensuales y hasta un 4% adicional en los salarios superiores.
El reglamento de la RFEF ante negativas similares
El caso de Ciss se enmarca en un contexto donde las normativas españolas establecen claras consecuencias para quienes se niegan a cumplir con sus obligaciones deportivas. Según el artículo 104 de la nueva Ley del Deporte, vigente desde enero de este año, se considera infracción muy grave “la falta de asistencia no justificada a las convocatorias de las selecciones deportivas nacionales, así como la no puesta a disposición de las selecciones nacionales de las personas deportistas que hayan sido designadas para formar parte de las mismas”.
El artículo 108 de la misma norma especifica las sanciones para estas infracciones: multas de entre 3.000,01 y 30.000 euros y suspensión de la licencia federativa por un periodo de dos a quince años. Sin embargo, como explica Javier Latorre, secretario general de la Asociación Española de Derecho Deportivo, la disposición transitoria tercera de la nueva ley establece condiciones importantes para que se apliquen estas sanciones, lo que deja un margen de interpretación al órgano disciplinario competente.
En el fútbol profesional, la asistencia a los entrenamientos es una obligación contractual, y negarse sin justificación puede activar mecanismos disciplinarios. El caso de Ciss, aunque aún no ha llegado a la tercera ausencia, ya es considerado grave según el convenio colectivo.
Precedentes en el fútbol español
La situación de Ciss no es nueva en el fútbol español. Existen antecedentes de jugadores que se negaron a acudir a convocatorias de la Selección, como Oleguer Presas, Inaxio Kortabarria o Nacho, aunque en ninguno de esos casos se llegó a aplicar una sanción económica porque se alcanzaron acuerdos previos. Los expertos consultados por Newtral coinciden en que no recuerdan una situación similar que haya terminado en sanción efectiva.
Sin embargo, el caso de Ciss tiene una particularidad: no se trata de una renuncia a una convocatoria internacional, sino de una negativa a entrenar con su propio club, lo que activa directamente el régimen disciplinario interno del Rayo Vallecano. La diferencia es clave, pues el club tiene la potestad de aplicar sanciones de forma inmediata, sin necesidad de esperar a un órgano externo.
El futuro inmediato de Ciss
El futuro inmediato de Pathé Ciss dependerá de si mañana se reincorpora al grupo o si, por el contrario, acumula una tercera ausencia que agravaría su situación. Si la falta se considera muy grave, el club podría aplicar la suspensión de empleo y sueldo de once a treinta días, además de una multa de hasta el 25% en los primeros cien mil euros mensuales. En caso extremo, el reglamento contempla incluso el despido.
El club vallecano, por ahora, no ha emitido un comunicado oficial al respecto, y se espera que en las próximas horas se defina el curso de acción. La situación de Ciss, uno de los jugadores más valiosos de la plantilla, podría resolverse con una salida negociada o con una sanción que siente un precedente en el fútbol español.










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