Paraguay vivió una jornada histórica al eliminar a Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 tras imponerse por penales, una hazaña que dirige la atención mundial hacia el país sudamericano. Sin embargo, el éxito no se limita al terreno de juego: Paraguay también lidera las proyecciones de crecimiento económico de la región, superando incluso a Perú, que durante años fue considerado el referente de estabilidad macroeconómica.
Liderazgo económico regional
De acuerdo con las proyecciones del Banco Central de Reserva (BCR), Latam Consensus Forecast y diversos organismos internacionales, la economía paraguaya crecería 4,1% este año, por encima del 3,2% previsto para el Perú. Para el 2027, Paraguay volvería a ocupar el primer lugar de la región con una expansión de 3,9%, mientras que Perú repetiría un crecimiento de 3,2%.
En materia fiscal, Paraguay también exhibe mejores perspectivas. Su déficit cerraría este año en 1,4% del PBI, frente al 1,8% estimado para el Perú. En deuda pública, aunque Perú mantiene el liderazgo regional con un nivel cercano al 29% del PBI, Paraguay muestra indicadores saludables con una deuda proyectada alrededor del 40,6% del producto.
Factores del "milagro económico"
Detrás del llamado "milagro económico" paraguayo existen varios factores estructurales. La enorme capacidad hidroeléctrica de las represas de Itaipú y Yacyretá convirtió a Paraguay en uno de los mayores exportadores de energía limpia por habitante, atrayendo inversiones en industrias intensivas en consumo eléctrico como centros de datos, inteligencia artificial y manufactura.
El sector agroexportador, liderado por la soja, la carne bovina y la producción forestal, continúa siendo el principal motor económico. Tras superar la fuerte sequía de 2022, Paraguay recuperó rápidamente sus exportaciones y diversificó mercados, especialmente hacia Asia.
La estabilidad económica también impulsó la llegada de capitales. Solo en 2024, la inversión extranjera directa alcanzó los US$931 millones. A ello se suma el megaproyecto de la planta de celulosa Paracel, considerada la mayor inversión privada en la historia paraguaya, con desembolsos superiores a los US$4.000 millones.
Política fiscal y social
Durante una reciente presentación, el presidente del BCR, Julio Velarde, destacó que "Paraguay tiene un economista de presidente, que ha sido ministro de Economía y director del Banco Central", al referirse al gobierno de Santiago Peña, quien asumió el poder en 2023 y ha mantenido una política orientada a preservar la disciplina fiscal, atraer inversiones y fortalecer la estabilidad macroeconómica.
Paraguay mantiene tasas de apenas 10% para el impuesto corporativo, el IVA y el impuesto a la renta, una de las cargas fiscales más bajas de América Latina. A ello se suma una inflación controlada y reglas estables que han permitido mejorar la calificación crediticia del país.
Según datos del Banco Mundial, alrededor de 300.000 personas salieron de la pobreza durante los dos últimos años, mientras que el 2025 cerró con la tasa de desempleo más baja de los últimos 13 años. El Fondo Monetario Internacional también destacó la resiliencia de la economía paraguaya y proyectó que volverá a ubicarse entre las economías de mayor crecimiento de la región.
Desafíos pendientes
Pese al buen momento, cerca del 60% de los trabajadores paraguayos continúa en la informalidad y persisten importantes diferencias entre las zonas urbanas y rurales. El gobierno de Santiago Peña enfrenta el reto de convertir el crecimiento económico en mejoras permanentes en empleo de calidad, infraestructura, productividad y reducción de la desigualdad.










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