La muerte de una técnica de laboratorio del Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, en Irkutsk, mantiene en alerta a la Organización Mundial de la Salud (OMS), a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), que siguen el caso ante la sospecha de un posible brote de peste neumónica en esa región rusa.
La trabajadora, identificada en los medios locales como Daria Shipilova, de 28 años, falleció la noche del 1 al 2 de octubre después de ser hospitalizada por una neumonía grave. Según la agencia sanitaria rusa Rospotrebnadzor, la causa fue una "neumonía de etiología no establecida" y no se detectaron microorganismos relacionados con su actividad profesional en las muestras tomadas.
La versión oficial rusa no ha cerrado el caso. El organismo internacional pidió información a Moscú para verificar las circunstancias del fallecimiento, los análisis de laboratorio en curso y el rastreo de contactos, y ofreció apoyo si fuera necesario. La peste neumónica es una de las enfermedades que exige aplicar el algoritmo internacional de evaluación por su potencial epidémico.
Qué dicen Estados Unidos, la OMS y Europa
El 6 de octubre, los CDC de Estados Unidos publicaron una nota en la que señalaron que "siguen de cerca" el caso, aunque por ahora no ven indicios serios de que pueda suponer una amenaza para ese país. La Embajada de Estados Unidos en Rusia emitió ese mismo día una alerta sanitaria para la región de Irkutsk, en la que subrayó que se trata de un caso sospechoso y no de un brote confirmado.
El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que Rusia debería compartir más información. "Creo que Rusia tiene la obligación de compartir más información con el mundo", declaró. "Quizás sea más grave de lo que pensábamos. No lo sabemos, pero creo que sería imprudente especular en este momento, dada la escasa información que aún tenemos".
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, informó que Rusia comunicó al organismo que todos los contactos analizados resultaron negativos para patógenos peligrosos y que hasta el momento no existen indicios de transmisión adicional. Según la información disponible, la OMS considera que el riesgo para la población general permanece bajo y que el episodio no representa actualmente una amenaza comparable con una emergencia epidémica internacional.
El ECDC también sigue el caso y señaló que no existen reportes de casos secundarios ni evidencia de transmisión sostenida entre personas.
La versión rusa y las dudas que persisten
Rospotrebnadzor ha restado importancia al vínculo entre la muerte de la investigadora y su trabajo. Aseguró que no se detectaron microorganismos relacionados con las funciones profesionales de la empleada y que la "situación epidemiológica" en la región era estable. Además, informó a la OMS que no se han identificado casos de peste en Irkutsk y que las personas que mantuvieron contacto con la trabajadora fueron sometidas a vigilancia epidemiológica y análisis de laboratorio sin que se detectaran infecciones por agentes especialmente peligrosos.
El Kremlin, en su único comentario sobre el incidente, señaló que la gente debe basarse en las declaraciones oficiales de Rospotrebnadzor en lugar de escuchar rumores y especulaciones.
Pese a ello, medios independientes y agencias internacionales han reportado cifras que no coinciden con la versión oficial. Un empleado del instituto contó al medio independiente People of Baikal que unas 200 personas pasaron tres días encerradas en el edificio realizándose frotis dos veces al día, mientras que Radio Svoboda, con otra fuente, hablaba de más de 60 trabajadores aislados temporalmente.
Las autoridades, según esos reportes, llegaron a identificar 197 contactos y a ingresar en observación a 189. Varios hospitales de la región aplicaron restricciones y el área de hospitalización del centro médico donde fue atendida la trabajadora fue puesta en cuarentena, según el alcalde del distrito de Shelekhovsky, Maxim Modin.
La directora de Rospotrebnadzor, Anna Yuryevna Popova, viajó a Irkutsk el viernes para una reunión extraordinaria de la comisión regional antiepidémica, relacionada con un "caso sospechoso de una infección particularmente peligrosa que afecta a un residente de la región", según informó el gobernador local, Igor Kobzev.
Contactos negativos y riesgo bajo, según Moscú
De acuerdo con la información entregada por Moscú a la OMS, la investigación epidemiológica comenzó luego de detectarse un caso de neumonía adquirida en la comunidad en una trabajadora del instituto. Las autoridades rusas señalaron que la enfermedad inicialmente se presentó como una infección respiratoria viral aguda y que las pruebas realizadas a los contactos no detectaron patógenos de enfermedades infecciosas peligrosas.
Varias personas que habían estado en contacto con la investigadora fueron diagnosticadas con covid-19 y rinovirus, según informó Rospotrebnadzor a la agencia estatal TASS.
La evaluación inicial de la OMS sitúa el riesgo sanitario en un nivel moderado a bajo para Irkutsk, bajo para el conjunto de Rusia y muy bajo para la región europea de la OMS. La evaluación será actualizada a medida que se conozcan nuevos antecedentes.
El presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos estaría dispuesto a ayudar. "A cualquiera que tenga ese tipo de problema, siempre estamos dispuestos a ayudar", dijo. "Me duele ver que padecen esto", añadió. "Es una enfermedad muy dura". Según Reuters, la Casa Blanca llegó a ofrecer ayuda a Rusia, pero esta la rechazó porque "podían manejarlo ellos solos".
El instituto donde trabajaba la investigadora dijo a CNN que no haría comentarios sobre el incidente. La causa de muerte todavía no ha sido confirmada oficialmente y el caso sigue bajo investigación.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.