El guardameta esloveno Jan Oblak fue capitán del Atlético de Madrid en el partido ante el Manchester United, una responsabilidad que le tocó asumir por la ausencia de Koke Resurrección. El volante vallecano no estuvo con sus compañeros debido al fallecimiento de su madre, una situación que, según el propio Oblak, marcó al vestuario. El portero dejó la portería a cero y, tras el encuentro, habló ante los micrófonos de Movistar sobre lo ocurrido.
El arquero explicó que la jornada fue especialmente difícil para todo el plantel. "Hoy ha sido un día muy difícil para todo el equipo. Nadie puede imaginarse lo difícil que ha sido para Koke y su familia. Le estamos mandando mucho ánimo. Estamos con él", declaró Oblak, quien admitió que la tristeza por la situación de su compañero condicionó la previa del partido.
"Normalmente entras y se te olvida todo, y puedes jugar sin pensar en esas cosas. Lo importante es que hemos ganado, pero hoy no pienso tanto en fútbol pienso más en Koke y su familia"
Una victoria con sabor agridulce
En lo estrictamente deportivo, Oblak valoró el triunfo ante un rival de peso. "Hemos jugado ante un equipo grande, que a lo mejor en los últimos tiempos no han tenido tan buenos resultados como anteriormente. Pero eso no quita que es un equipo grande con grandes jugadores", señaló el portero. Según su lectura, el Atlético disputó un encuentro completo, con posesión del balón y ocasiones generadas, aunque también sufrió pasajes de presión del conjunto inglés.
El capitán accidental del equipo rojiblanco subrayó que los tres puntos son valiosos, pero reconoció que el contexto emocional impidió celebrarlos con normalidad. "Al final son tres puntos muy importantes, pero con un sabor un poco raro", afirmó Oblak, quien insistió en que la prioridad del grupo en ese momento era acompañar a Koke y a su familia.
El peso de la ausencia de Koke
La ausencia del mediocampista vallecano obligó a reorganizar el esquema del Atlético y derivó en la capitanía de Oblak, una circunstancia que el esloveno no ocultó que le resultó incómoda. El portero evitó profundizar en detalles tácticos y centró su mensaje en el plano humano, reflejando el estado de ánimo de un vestuario golpeado por la pérdida familiar de uno de sus referentes.
El partido ante el Manchester United quedó así marcado por lo extradeportivo. Oblak cumplió con una portería a cero, pero su mensaje posterior al encuentro dejó claro que el resultado pasó a segundo plano para el grupo. El Atlético sumó una victoria importante en el plano competitivo, aunque el propio capitán se encargó de recordar que la jornada estuvo atravesada por una circunstancia que excedió lo futbolístico.










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