En octubre de 1975, después de la victoria de la selección peruana por 3-1 sobre Brasil en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, el máximo ídolo de Universitario, Lolo Fernández, elogió públicamente a Teófilo Cubillas en una entrevista publicada por El Comercio. La frase, recogida en los archivos del diario, resume el reconocimiento entre dos figuras de camisetas rivales.
El partido se jugó el 30 de setiembre de 1975 y correspondió a las semifinales de la Copa América. Según el relato del archivo periodístico, Enrique Casaretto marcó dos veces, a los 19 y 88 minutos, mientras que Cubillas anotó a los 82 minutos mediante un tiro libre. El 3-1 final dejó a Perú a las puertas de la final del torneo continental.
El elogio de Lolo
En la entrevista, publicada entre el 1 y el 3 de octubre de 1975, Lolo Fernández no escatimó elogios hacia el futbolista de Alianza Lima. "Teófilo Cubillas es un player fuera de lote, creo que actualmente es el mejor del mundo", declaró el ídolo crema.
"Ha estado 'diablo', fue lo mejor de la cancha, hizo lo que le dio la gana, fue el organizador de nuestra oncena"
El reconocimiento tenía un peso especial porque Lolo representaba a Universitario y Cubillas a Alianza Lima, los dos clubes que sostienen la rivalidad más intensa del fútbol peruano. Para el archivo de El Comercio, la admiración trascendía el color de la camiseta.
El contexto de la Copa América 1975
La selección peruana debía enfrentar nuevamente a Brasil. El partido de vuelta se jugó el 4 de octubre en el estadio Alejandro Villanueva, en La Victoria. Brasil ganó 2-0 y empató la serie en el marcador global. Como no existía diferencia de goles para resolver la clasificación, el finalista se definió mediante un sorteo que favoreció a Perú.
Después vendrían Colombia, los partidos de ida y vuelta y la definición en Caracas que le entregó a Perú el título de la Copa América de 1975. En aquellos primeros días de octubre, sin embargo, el desenlace aún era incierto.
Dos ídolos, una historia
Cubillas había llegado a ese momento después de consolidarse como una de las grandes figuras de la generación que brilló en México 1970. Para Alianza Lima era el goleador mundialista y el rostro de una generación. Lolo, por su parte, había construido su leyenda mucho antes, cuando Universitario comenzaba a escribir sus primeras páginas.
Décadas después, el propio Archivo de El Comercio definiría a Cubillas como el máximo ídolo del fútbol peruano. Lolo murió en 1996. Cubillas permanece como uno de los grandes nombres de la historia del fútbol peruano, y Universitario y Alianza Lima siguen separados por una rivalidad que atraviesa generaciones.
La frase de Lolo Fernández, leída 51 años después, mantiene su vigencia como testimonio de un momento en el que el fútbol peruano reconocía a sus grandes figuras sin distinción de camisetas.










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