El árbitro rumano Istvan Kovacs, que el pasado 8 de abril no señaló penalti a Marc Pubill en el Barça-Atlético (0-2) de la ida de los cuartos de final de la Champions League, sí decretó la pena máxima este jueves por una jugada similar protagonizada por Kalidou Koulibaly en el partido entre Al Khaleej y Al Hilal (1-5) de la Liga saudí.
En el minuto 64, el defensa marfileño detuvo el balón con la mano después de que su portero, Yassine Bounou, lo pusiera en juego con el pie. Kovacs, sin mostrar tarjeta amarilla, señaló el punto de penalti, aunque el lanzamiento fue fallado por Musa Barrow.
Una jugada calcada a la polémica del Barça
La acción fue prácticamente idéntica a la que generó una gran controversia en el encuentro entre el Barcelona y el Atlético de Madrid en el estadio Olímpico de Montjuïc. En aquella ocasión, con 0-1 en el marcador, fue Marc Pubill quien hizo lo mismo tras poner el balón en juego con el pie su guardameta Juan Musso. Kovacs hizo un amago de pitar la pena máxima al dar dos pasos hacia el área y acercarse el silbato a la boca, pero finalmente no lo hizo.
El Barcelona resultó muy perjudicado, ya que podría haber empatado un partido que acabó perdiendo por 0-2. En la vuelta (1-2) no pudo remontar la eliminatoria y quedó eliminado de la Copa de Europa.
La nueva directriz de la UEFA
Este jueves, Roberto Rosetti, jefe del Comité de Árbitros de la UEFA, realizó una presentación en el Grimaldi Forum de Montecarlo antes del sorteo de la Champions League, dejando claro por qué una jugada así debe ser castigada con penalti: “Necesitábamos cerrar este capítulo. No queremos atacar el espíritu del juego. Estamos hartos de interpretaciones y así se acabarán. Necesitamos ser consistentes y da igual que haya otros jugadores cerca o no”.
Tras el episodio del Barça-Atlético, el FC Barcelona envió una queja formal al máximo organismo del fútbol europeo. El club azulgrana transmitió de forma oficial su malestar por “una actuación arbitral contraria a la normativa vigente, con incidencia directa en el desarrollo del encuentro y en su resultado”. Además, agregó que “la decisión, junto con la grave no intervención del VAR, constituye un error importante” y solicitó la apertura de una “investigación, el acceso a las comunicaciones arbitrales y, en su caso, el reconocimiento oficial de los errores y la adopción de las medidas pertinentes”. La UEFA no admitió la queja, por lo que el club azulgrana quedó eliminado de la competición sin que se revisara la actuación arbitral.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.