Los jugadores del Athletic Club no comparecieron ante los medios de comunicación tras la derrota por 2-0 ante el FC Barcelona en el Camp Nou. Ni ante la televisión con derechos ni en zona mixta, donde los periodistas desplazados a la Ciudad Condal esperaron sin éxito a los futbolistas rojiblancos.
La decisión fue comunicada por el departamento de prensa de la entidad bilbaína antes de que el técnico, Edin Terzic, atendiera a los medios. "Los jugadores del Athletic no van a atender a los medios de comunicación en el día de hoy. Es una decisión que han tomado los propios jugadores como medida por un problema interno en el club", señaló uno de los responsables de comunicación del club.
El silencio se produce en un contexto de tensión interna por la decisión de la junta directiva de reducir las invitaciones de cortesía que tradicionalmente recibía cada futbolista para los partidos en San Mamés. Según informaron medios como 'El Partidazo de COPE', los pases habrían pasado de cuatro a ninguno, una medida que también afecta a expresidentes, exjugadores y empleados.
Un pulso con riesgo de sanción
La negativa de los jugadores a atender a la prensa podría acarrear consecuencias económicas para el club. Las entrevistas previas y posteriores a los partidos de Liga son de obligado cumplimiento según el reglamento audiovisual de LaLiga, por lo que el Athletic podría recibir una sanción económica si la protesta persiste.
El director de comunicación del Athletic, Nika Cuenca, admitió tras el encuentro que ningún jugador atendería a los medios y aclaró que "el míster, que es ajeno a ello, no hará ninguna declaración al respecto". Ni siquiera Unai Simón, elegido MVP del partido por la afición, apareció para ofrecer sus habituales declaraciones pospartido.
Esta semana se ha mantenido una reunión entre el club y los capitanes para abordar el malestar, pero no se habría alcanzado un acuerdo. El descontento de la plantilla se suma a los malos resultados del equipo, que suma cero puntos tras dos jornadas de Liga.
Reacciones de los veteranos
La decisión de la directiva también ha generado críticas entre los exjugadores. Dani Ruiz Bazán, capitán del Athletic en los años 80, expresó su malestar en una entrevista en la Cadena SER: "No me parece bien. Todo el grupo de veteranos está resentido. Hay que aceptar las decisiones, pero no me gusta la decisión que se ha tomado y mucho menos sin hablar ni comentar con nosotros". El exjugador insistió en que el malestar es generalizado: "Hay un malestar general en todos los veteranos. Lo que han hecho no había ocurrido con ningún presidente", y reivindicó la importancia de la tradición: "Creo que la historia del Athletic se escribe desde que es la historia del Athletic. No cambiar y hacer cosas que no tienen sentido".
La medida, adelantada por El Correo el pasado 23 de agosto, también afecta a otros colectivos vinculados históricamente al club, como expresidentes, empleados, jubilados y exjugadores. Según la información publicada, los futbolistas pasaron de recibir seis invitaciones por partido a tener solo un derecho preferente para adquirir localidades.
La postura de García Macua sobre la institucionalidad
El expresidente Fernando García Macua también se mostró crítico en SER Deportivos Bilbao: "No es la entrada, es el tema de la institucionalidad". El exdirigente considera que mantener estas atenciones forma parte del reconocimiento histórico del club con quienes han contribuido a construir su identidad. "No es la entrada porque prácticamente todos somos socios", explicó. "Es tener una visión del club como algo meramente mercantil cuando hay una aportación de un esfuerzo humano y sentimental de muchas personas".
García Macua recordó que el Athletic ha mantenido durante más de un siglo una relación especial con determinados colectivos: "Hay una serie de colectivos que han ido aportando, en una cadena muy larga de más de 130 años, sus esfuerzos y el club tiene ese reconocimiento con ellos". El expresidente señaló que los afectados estarían dispuestos a renunciar a las invitaciones si la medida respondiera a una necesidad económica real: "Si es por una cuestión económica y de ello depende la pervivencia del Athletic, nada que decir".
El exdirigente también puso el foco en la capacidad del actual San Mamés, que dispone de unas 17.000 localidades más que el antiguo campo, y recordó que el proyecto contempla incluso la posibilidad de incorporar otras 7.000 plazas. Un dato que, a su juicio, debe tenerse en cuenta a la hora de valorar la retirada de invitaciones.
El próximo reto: el Celta en Balaídos
El Athletic afronta ahora un doble desafío: revertir la dinámica deportiva y resolver el conflicto interno. Con cero puntos en dos jornadas, el equipo necesita sumar en la tercera fecha ante un Celta que, según las crónicas, "ha demostrado mucho más de lo que ha conseguido". El encuentro se disputará el domingo a las 21:30 horas en Balaídos.
La plantilla espera reunirse en los próximos días con el presidente Jon Uriarte para tratar el tema, según adelantó ABC. Mientras tanto, el silencio de los jugadores deja a los aficionados faltos de información e incómodos con los resultados, y el club podría verse afectado en sus ingresos por derechos audiovisuales si la protesta persiste.










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