Joao Grimaldo no ha jugado un solo minuto oficial con el Sparta Praga en la presente temporada, ni en el campeonato local ni en la Europa League, según los registros de Transfermarkt. El extremo peruano, que en el pasado curso tuvo minutos como titular y suplente por las bandas izquierda y derecha, y que participó de la pretemporada en Baviera, Alemania, hoy solo aparece en el banquillo y, de manera ocasional, es enviado al equipo de reservas.
La pregunta central es por qué el técnico Brian Priske no lo considera. Para responderla, este medio consultó a dos periodistas deportivos de República Checa: Jakub Dvorak, del medio especializado iSport.cz, y Kryštof Jan Jehne, del proyecto futbolístico 11ka.
Las razones deportivas y disciplinarias
Para Kryštof Jan Jehne, la situación de Grimaldo combina factores deportivos y disciplinarios. "Su adaptación estuvo lejos de ser ideal. Si bien posee un talento indiscutible y una gran técnica con el balón, quedaron en evidencia importantes carencias en disciplina táctica y fortaleza mental. Su frustración por los pocos minutos fue aumentando, lo que generó tensión tanto en el banco como con sus compañeros y el cuerpo técnico", señaló el periodista checo.
Jehne añadió que la ausencia del peruano responde a "una combinación de razones deportivas y disciplinarias" y mencionó una reacción concreta: "La más destacada ocurrió con el primer equipo, cuando desobedeció la indicación del entrenador de ingresar al campo cerca del final de un partido, lo que provocó una fuerte discusión".
Por su parte, Jakub Dvorak apuntó a las condiciones físicas y al estilo de la liga checa. "Le está resultando muy difícil en República Checa. En primer lugar, llegó en malas condiciones físicas y tuvo que bajar kilos. La liga checa está llena de duelos y enfrentamientos directos con los defensores, es una competición físicamente exigente y no hay mucho espacio para que los extremos puedan regatear", explicó.
El periodista de iSport.cz también reveló que el club probó al peruano en otra posición durante la pretemporada. "Grimaldo tiene un perfil particular. Los defensores de la liga no se la ponen fácil y suelen imponerse a él por su fortaleza física. Incluso, Sparta lo probó en la posición de '10' durante la pretemporada, pero no cumplió con las expectativas", agregó Dvorak.
La competencia en el plantel y el antecedente en Letonia
El propio director deportivo del Sparta Praga, Tomás Rosicky, ya había hablado sobre la situación del peruano en LivesportCZ. "Cuando llegó, el entrenador y yo buscábamos a alguien técnico que pudiera marcar la diferencia en espacios reducidos contra una defensa cerrada. Pero luego el estilo de juego cambió un poco y, dada la enorme calidad de los extremos que tenemos ahora, es comprensible que le resulte difícil tener minutos en el campo", declaró Rosicky.
En esa línea, la competencia interna es otro factor. Los extremos titulares del equipo checo son el ecuatoriano John Mercado, de 24 años, y Josimar Alcocer, de 22, proveniente del Westerlo. Dvorak subrayó que el técnico sí apuesta por jugadores sudamericanos para esas posiciones, pero Grimaldo no termina de convencerlo.
El peso y la condición física no son un problema nuevo para el futbolista. En Letonia confirmaron a este medio que había llegado en mal estado físico y se puso a punto, para luego rendir y ser exportado al fútbol checo. Ahora, la exigencia es mayor.
"La situación es difícil para Grimaldo. Tiene que esperar que las cosas cambien de alguna manera. De lo contrario, el club querrá desprenderse de él en el mercado de fichajes de invierno", concluyó Dvorak.
Grimaldo no fue convocado a los amistosos de setiembre y octubre con la Selección Peruana. Su presente en el extranjero apunta a definir su continuidad en el Sparta Praga en los próximos meses, con el mercado de fichajes de invierno como posible escenario para una salida si no logra revertir su situación.









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