El cruce entre Pablo Guede, entrenador de Alianza Lima, y Hernán Barcos, delantero de Sporting Cristal, durante y después del partido del jueves 29 de octubre en el estadio Alberto Gallardo podría derivar en un procedimiento disciplinario. El episodio ocurrió en la victoria rimense por 3-2 sobre los blanquiazules y continuó camino a los vestuarios, cuando Guede se acercó a Barcos; la intervención de integrantes de ambos equipos evitó que el altercado pasara a mayores, según el relato del caso.
Las imágenes del enfrentamiento se difundieron con rapidez en redes sociales y abrieron el debate sobre una eventual sanción para los protagonistas. Hasta el momento no hay un pronunciamiento oficial de las autoridades competentes sobre el caso.
Sin denuncia formal, pero con potestad de oficio
El escenario tiene una particularidad: no se espera que Sporting Cristal ni Universitario presenten una denuncia formal para pedir una investigación. Eso no implica que el caso quede sin evaluación, porque la Comisión Disciplinaria de la FPF conserva la facultad de intervenir por iniciativa propia.
El antecedente que se cita es el de Javier Rabanal, exentrenador de Universitario, quien tuvo un cruce con hinchas de Sporting Cristal en el mismo escenario. En aquella oportunidad Alianza Lima solicitó la sanción al técnico y, tras apelaciones, la pena fue reducida de tres a una. Es decir, aun sin queja del club local, un club externo puede pedir que la Comisión actúe de oficio; según la información conocida, ningún club rival lo haría en este caso.
Qué dicen los artículos 70 y 71 del reglamento
El artículo 71 del Reglamento Único Disciplinario de la FPF enumera las vías por las que pueden iniciarse procedimientos: informes o actas de los oficiales de partido, denuncias y, expresamente, la actuación de oficio. La Comisión, por tanto, no necesita aguardar un reclamo de los clubes involucrados para evaluar los hechos y determinar si corresponde abrir expediente.
El artículo 70 contempla, además, una investigación preliminar cuando la Secretaría Técnica toma conocimiento de una presunta infracción, antes de decidir si inicia un procedimiento o archiva las actuaciones. En este caso, el incidente entre Guede y Barcos quedaría consignado en el informe del delegado del encuentro, según la información conocida después del partido, y ese documento podría convertirse en uno de los elementos de evaluación.
Así, más allá de que los clubes opten por no trasladar el conflicto a una denuncia formal, el órgano disciplinario tiene herramientas reglamentarias para examinar lo ocurrido. La apertura de un procedimiento y una eventual sanción dependerán de la evaluación de las pruebas, los informes oficiales y los descargos de los involucrados.
El antecedente del caso Coronel y el criterio de proporcionalidad
El debate sobre las sanciones por conductas antideportivas en la Liga 1 tiene otro episodio reciente. En el partido del sábado 7 de marzo entre Sporting Cristal y Alianza Atlético por el Torneo Apertura, el árbitro Daniel Ureta activó el protocolo antirracismo tras una denuncia de Cristiano da Silva, quien aseguró que Franco Coronel le habría dirigido un insulto de índole racista.
Coronel negó la acusación en sus redes sociales, sostuvo que no empleó el término que se le atribuye, denunció amenazas contra él y su familia y ofreció disculpas por los inconvenientes generados. El gerente deportivo de Sporting Cristal, Gustavo Zevallos, afirmó que se pedirían sanciones drásticas, y la Liga 1, la FPF y el Ministerio de Cultura repudiaron el hecho y reclamaron castigos ejemplares. La Liga 1 y la Comisión Disciplinaria investigarán el hecho.
Consultado sobre el marco sancionador, el abogado Marcelo Bee Sellares indicó que no existe una pena fija, pero que el Reglamento Único de Justicia de la FPF permite sanciones disciplinarias proporcionales, como suspensiones y multas, según la gravedad que se determine. La Comisión resolverá conforme a los resultados de su investigación.
El criterio de los clubes y el estado del caso
Ni Universitario ni Sporting Cristal tienen previsto presentar un reclamo formal por el enfrentamiento entre Guede y Barcos, por lo que la intervención del órgano disciplinario dependería de su propia iniciativa. El caso instala una discusión que excede a los dos clubes: la aplicación de las normas no debería quedar sujeta a la voluntad de las partes cuando existen hechos que pueden ser evaluados por los órganos competentes.
Por ahora no hay decisión oficial sobre el episodio del Alberto Gallardo. La evaluación de los informes del partido y de los descargos de los involucrados definirá si se abre un procedimiento y si corresponde algún tipo de sanción para el entrenador de Alianza Lima y para el delantero de Sporting Cristal.










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