La selección de Francia selló su pase a las semifinales del Mundial tras imponerse 2-0 a Marruecos en un partido resuelto en la segunda mitad. Kylian Mbappé, tras fallar un penalti, se redimió con un gol de factura exquisita, mientras que Ousmane Dembélé sentenció el encuentro con un disparo desde fuera del área.
El partido, disputado en un ambiente de alta tensión, mostró a una Francia paciente pero letal. Mbappé, que igualó a Leo Messi con ocho goles en el Mundial, abrió el marcador con un disparo con el interior, con rosca y al palo largo, imparable para el arquero Bono. Minutos después, Dembélé, que había tenido una actuación discreta hasta ese momento, se sumó a la celebración con un potente derechazo que selló el 2-0 definitivo.
El penal fallado y la redención de Mbappé
La primera mitad estuvo marcada por la polémica. Una falta clara de Mazraoui sobre Mbappé dentro del área fue sancionada como penalti. El delantero francés, tras varios intentos por colocar el balón en medio de las protestas de los jugadores marroquíes, ejecutó un disparo raso y predecible que Bono, especialista en tandas de penaltis, logró detener. La acción, que duró cerca de cuatro minutos, desesperó a Mbappé, pero no quebró su confianza.
Según la información del encuentro, la falta no admitía dudas. A pesar del fallo, Francia mantuvo el control. El equipo galo, que curiosamente perdió la posesión del balón (49.1% frente al 50.9% de Marruecos), generó cinco ocasiones claras de gol, mientras que Marruecos no logró disparar al arco en todo el partido. El planteamiento del seleccionador marroquí, que salió sin un ‘9’ de referencia, se centró en frenar el ataque francés, pero la defensa gala, liderada por una sólida línea media, neutralizó cualquier intento.
Dembélé y Doué, las otras figuras
Además de Mbappé, Francia encontró en Doué a un socio creativo en el ataque. El jugador, descrito como “elegante y creativo”, fue el cómplice más sereno en la ofensiva francesa. Por su parte, Dembélé despertó de su letargo en la segunda mitad para sentenciar el partido con un gol de larga distancia que dejó sin opciones a Bono.
El arquero marroquí, Bono, había tenido una actuación destacada hasta el momento del primer gol, incluyendo una gran estirada para desviar un disparo bombeado de Digne que se estrelló en el larguero. Sin embargo, no pudo hacer nada ante la precisión de Mbappé y la potencia de Dembélé.
Marruecos, sin capacidad de reacción
Marruecos, que había sido la revelación del torneo, se mostró decepcionante en el partido más importante de su historia. La selección africana apenas inquietó a Maignan, con un remate de cabeza de El Aynaoui que se fue por el lateral de la red y un intento desesperado de Ounahi que el arquero francés despejó sin problemas. Bouaddi, una de las jóvenes promesas del torneo, abandonó el campo en el minuto 61, agotado y perdido en el planteamiento de su seleccionador.
Mbappé se retiró con molestias
Francia, que mostró solidez defensiva, claridad de ideas y efectividad, se permitió que Mbappé dejara el campo en el minuto 76 con molestias en el tobillo derecho tras una fuerte entrada de Issa Diop. El técnico Didier Deschamps prefirió no arriesgar a su goleador, quien ya había sido decisivo. El equipo galo espera ahora rival en semifinales, confirmando su condición de uno de los máximos candidatos al título.










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