El Barcelona afrontó el primer Clásico de LaLiga ante el Real Madrid con el once más potente y con más pólvora de Hansi Flick. El técnico alemán se decantó por Gordon en el extremo izquierdo, por delante de Adeyemi, y repitió la pareja Cubarsí-Gerard Martín en el centro de la defensa.
La alineación la formaron Joan Garcia en la portería; Espart, Cubarsí, Gerard Martín y Cancelo en defensa; Rodri y Pedri en el doble pivote; Lamine, Fermín, Gordon y Raphinha en ataque.
Una defensa condicionada por las bajas
La única incertidumbre en la zaga era la distribución de los laterales. Xavi Espart, que hasta el partido ante el PSG había ocupado la banda izquierda, pasó a la derecha para cubrir las ausencias de Eric Garcia y Koundé, mientras que Cancelo se mantuvo en la izquierda. En el eje central, la pareja Cubarsí-Gerard Martín volvió a repetir.
El doble pivote estaba cantado: Rodri, que descansó la primera hora en el Parque de los Príncipes, y Pedri, el generador de juego del equipo.
Pólvora en ataque
En ataque, Lamine era un valor seguro: fue el único titular en los 12 partidos de la temporada. Fermín repitió en la mediapunta, posición en la que suplió a Olmo a la media hora en Champions, y su estado de forma lo convertía en la mejor opción. En el extremo izquierdo, Gordon se quedó con el puesto por delante de Adeyemi, que se siente más cómodo cuando el marcador es favorable. En la punta de lanza estuvo Raphinha, que suma 14 goles aunque no había marcado en los dos últimos partidos.
Los números del frente ofensivo reflejaban la apuesta: Lamine acumula 10 goles y 10 asistencias; Fermín, 5 y 3; Gordon, 2 y 4; y Raphinha, 14 y 3.
En el banquillo estuvieron Szczesny y Livakovic como porteros suplentes, además de Balde, Alex Campos, Bernal, Brian Fariñas, Orian Goren, De Jong, Gavi, Adeyemi y Gabriel Jesus.










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