La final del Mundial 2026 entre Argentina y España, programada para el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York, podría verse afectada por la densa nube de humo de los incendios forestales en Canadá, que ha deteriorado la calidad del aire en el noreste de Estados Unidos. Hasta el momento, la FIFA no se ha pronunciado sobre una posible suspensión del partido.
Según reportan medios estadounidenses, las partículas de los siniestros y el humo se concentraron en varias ciudades, incluyendo Nueva York, donde el MetLife Stadium aparece poco visible tras una densa cortina de humo. Las autoridades sanitarias activaron alertas por contaminación debido al incremento de partículas finas en suspensión.
Alerta en Nueva York y recomendaciones sanitarias
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pidió a la población reducir el tiempo al aire libre, especialmente durante actividades físicas intensas, y anunció la distribución gratuita de mascarillas KN95 en bibliotecas, estaciones de policía y cuarteles de bomberos. "Deben tomar precauciones. Limiten el tiempo que pasan al aire libre, especialmente si realizan actividades físicas intensas", señaló Mamdani.
Pese a este escenario, no existe una decisión oficial que ponga en riesgo la disputa de la final. Las selecciones de Argentina y España entrenaron con normalidad tras llegar a Nueva Jersey. Además, los pronósticos meteorológicos anticipan lluvias para el sábado, lo que podría contribuir a mejorar la calidad del aire antes del partido.
Incendios en Canadá: 858 focos activos
Los incendios forestales continúan activos en varias provincias de Canadá, manteniendo en alerta a las autoridades de ese país y de Estados Unidos por la gran cantidad de humo que se desplaza hacia el sur. De acuerdo con los reportes oficiales, permanecen 858 incendios activos, de los cuales 111 están fuera de control, con los focos más importantes en Manitoba, Saskatchewan y Ontario.
En lo que va de la temporada, el fuego ha consumido aproximadamente 2,4 millones de hectáreas. La intensa actividad ha obligado a evacuar comunidades, especialmente en el norte de Ontario, donde algunas localidades indígenas resultaron gravemente afectadas.
La química atmosférica Emily Fischer, profesora de la Universidad Estatal de Colorado, explicó que este fenómeno se asemeja a "un río de humo" que avanza sobre el Medio Oeste estadounidense. La especialista indicó que las condiciones meteorológicas y las temporadas de incendios cada vez más intensas favorecen la propagación del humo a cientos e incluso miles de kilómetros del lugar donde se originan los siniestros. Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la calidad del aire mientras continúan las labores para controlar los incendios.










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