Si usted ha estado considerando solicitar un aumento de sueldo o mejorar sus condiciones laborales, quizás este sea el día indicado. Al menos si su jefe es seguidor de la selección española de fútbol, que acaba de conquistar su segundo Mundial. La recomendación no es fruto de la intuición, sino de un estudio académico elaborado por economistas de universidades de Estados Unidos, que constató una relación directa entre la felicidad generada por un triunfo deportivo y una mayor predisposición a ser generoso o asumir riesgos económicos.
La ciencia detrás de la euforia
Un equipo de investigadores, entre los que se encuentran Judd Kessler, de la Universidad de Pensilvania, y Andrew McClellan, de la Universidad de Chicago, se propuso analizar cómo el estado de ánimo incidental —aquel no relacionado directamente con la decisión— influye en las elecciones económicas de las personas. Para ello, en 2013 y 2014, llevaron a cabo un experimento en un bar de Nueva York con aficionados al fútbol americano mientras presenciaban partidos de la NFL.
Durante las pausas publicitarias, los participantes respondían cuestionarios sobre su estado emocional y luego tomaban decisiones con dinero real: donaciones a organizaciones benéficas, compras de bienes de consumo y apuestas. Los resultados fueron contundentes.
“Hemos observado que aquello que ocurre en el juego influye en la felicidad incidental de los sujetos, y que los cambios dan lugar a variaciones predecibles en sus decisiones”, explicaron los investigadores en su paper, publicado inicialmente en junio de 2020 y luego en Cambridge University Press.
Hallazgos clave del estudio
El estudio, que involucró a 64 participantes, reveló que los partidos alteraron el estado emocional del 81 % de los sujetos. En concreto, los investigadores detectaron que el 47 % de los participantes modificó la cantidad que decidía donar a una ONG, mientras que el 56 % cambió el precio máximo que estaba dispuesto a pagar por un bien de consumo y el mismo porcentaje alteró el monto que apostaba en una lotería.
“Observamos que cuando el estado de ánimo de los sujetos mejora, cuando afirman sentirse más felices, donan más a organizaciones benéficas y pueden mostrarse más dispuestos a pagar más por un bien, ser menos reacios al riesgo y mostrarse más confiados”, señalaron Kessler y sus colegas. Y añadieron una conclusión reveladora: “Una persona que se encuentra de buen humor puede modelarse como equivalente a una persona que se siente más rica”.
Implicancias para el ámbito laboral
Los autores del estudio subrayan que, aunque a menudo se aconseja a las personas enfadadas que reflexionen antes de tomar decisiones impulsivas, rara vez se considera cómo la felicidad incidental influye en comportamientos como las donaciones o las negociaciones. “Si bien a las personas enfadadas se les aconseja ‘reflexionar sobre ello’ antes de tomar decisiones movidas por la ira, rara vez se les aconseja considerar cómo la felicidad incidental influye en sus comportamientos o donaciones”, deslizan en el documento.
El triunfo de la selección española, que ha elevado el ánimo colectivo en el país, podría generar un contexto propicio para que los trabajadores busquen mejoras salariales. Según la investigación, el pico de felicidad generado por un logro deportivo aumenta la disposición a gastar, donar y, potencialmente, a ser más receptivo a propuestas económicas.
El estudio, publicado en Cambridge University Press, ofrece una base académica a una intuición común: que el buen humor, potenciado por un evento como un Mundial, puede ser un aliado en las negociaciones. Los investigadores aseguran haber desarrollado un sistema que incorpora el estado de ánimo a los modelos económicos tradicionales.







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