Omar El Hilali salió al frente para respaldar a Manolo González, el entrenador más cuestionado del RCD Espanyol después de la derrota 1-3 ante el Elche, un partido en el que el conjunto periquito jugó más de 80 minutos con un jugador menos. El lateral derecho marroquí, concentrado con la selección española, atendió a los medios y defendió la continuidad del técnico: "Si tanta gente del vestuario lo dice, será por algo".
El futbolista no fue el único en mostrar su apoyo. A su mensaje se sumaron otros compañeros como Edu Expósito o Roberto Fernández, según recoge Mundo Deportivo. "Estamos a su lado, lo apoyamos", reiteró El Hilali, que se mostró "muy cómodo" con el rol más ofensivo que desempeña esta temporada.
Autocrítica y mirada al Málaga
Pese al respaldo, el vestuario asumió su parte de responsabilidad en el mal momento. "Hemos seguido trabajando como veníamos haciendo, sí que hemos hecho autocrítica. Sabíamos lo que veníamos haciendo mal y lo estamos corrigiendo. A partir de ahí, a pensar en Málaga", señaló el lateral.
El próximo compromiso del Espanyol será este viernes ante el Málaga, un duelo que el propio El Hilali calificó como clave para cambiar la dinámica. "Hay que ganar como sea", afirmó, convencido de que un triunfo puede transformar por completo el ánimo del grupo.
Sobre cómo ha visto al técnico en estas semanas, el marroquí describió a un entrenador con la misma intensidad de siempre. "Como siempre, con muchas ganas, con mucha caña, que mete mucha caña. Con ganas de revertir la situación, de ganar este viernes. Seguro que ganando todo cambia", apuntó.
El regreso de Gorosabel y la irrupción de Roger Hinojo
De cara a ese encuentro, el equipo recupera efectivos. El Hilali celebró la vuelta de Andoni Gorosabel: "Siempre es bueno que se sume gente a la causa. Sabemos la trayectoria que tiene Andoni, José Ángel también es un chico que tiene mucho nivel".
Sobre la evolución de Roger Hinojo, uno de los nombres propios del inicio de curso, el lateral fue claro: "Es un grandísimo jugador, ya estamos viendo el nivel que está dando. Nadie de fuera se lo esperaba, dentro sabíamos que era un jugador con muchísimo nivel".
El propio El Hilali también hizo balance de su arranque de temporada y de su nueva posición. "Me estoy sintiendo bien, cuando no ganas lo ves de otra manera, pero yo con muchas ganas de seguir mejorando a nivel individual. Creo que tengo muchísimo margen de mejora. Y luego como equipo lo mismo, tenemos mucho margen de mejora", declaró. Y añadió sobre su rol: "Es diferente, en esta posición estás un poquito más protegido. Estoy muy, muy cómodo en esta posición, puedes aportar un poquito más a nivel ofensivo. A todo jugador le gusta estar más cerca del área contraria sin olvidar que soy defensa".
Un vestuario unido para revertir la situación
El Hilali insistió en la fortaleza del grupo como principal argumento para salir del bache. "Nosotros siempre hemos estado al lado del proyecto, al lado del entrenador. Somos un equipo, de estos años, el mejor vestuario que he tenido. Tenemos muchas ganas de revertir la situación, en el fútbol ganando un partido te cambia todo por completo", declaró.
El jugador también se refirió al estado anímico tras la derrota: "Después de una derrota contento seguramente no. Veníamos con muchas ganas de poder mejorar lo que hicimos mal en Elche, que obviamente hicimos muchas cosas mal". Y explicó cómo se trabajó la semana sin competición: "Cada partido tiene un plan. La semana pasada, al no haber competición, sí que trabajamos un poquito más a nivel genérico lo que no veníamos haciendo bien. Esta semana hemos estado ya enfocados en el Málaga, en el plan de partido".
Consultado por su peso en el grupo, el lateral restó importancia a cualquier liderazgo formal. "Aún no decido ni... (risas). Llevo ya unos cuantos años en el primer equipo, pero tampoco decido muchas cosas, soy de los más jóvenes. Lo llevo con mucha naturalidad, intento ayudar mucho a la gente que sube del fútbol base", contó.
Sobre el momento de la temporada, El Hilali evitó dramatizar la pausa por el parón de selecciones. "Clave son todos los partidos. Si hubiésemos ganado contra el Elche, igual el parón nos viene mal porque queremos seguir ganando. Y si pierdes dices: 'Ostras, es mejor que nos tomemos un tiempo para poder limpiar la cabeza'. Con normalidad, corregir lo que hemos hecho mal, que lo sabemos, hacer mucha autocrítica, que eso es normal, y a partir de ahí no queda otra que ganar. Hay que ganar como sea", sentenció.
Contexto: la trayectoria atípica de Manolo González
La defensa pública de El Hilali llega en un momento delicado para Manolo González, cuya trayectoria rompe con los moldes habituales del fútbol profesional. Nacido en Folgoso do Courel, una aldea gallega donde lo cotidiano era la adversidad y la rutina del trabajo manual, emigró a Barcelona a los tres años junto a su familia. Su madre asumió el mando de un restaurante y él estableció sus primeros vínculos con el fútbol en los potreros del barrio, donde se hizo notar por un temperamento ultracompetitivo que le valió el apodo de "Stoichkov", según recoge Infobae.
Sus años como futbolista no trascendieron la Segunda B, etapa que él mismo describe como una escuela de errores. Debutó como entrenador a los 16 años, pero nunca dejó su trabajo como conductor de colectivo: jornadas que arrancaban a las cinco de la mañana y terminaban pasadas las ocho de la noche. El sueldo estable de la conducción fue el sostén familiar mientras dirigía equipos humildes como Martinenc, Sant Gabriel y Badalona, donde forjó una visión marcada por la austeridad y la formación de jugadores. En 2018 solicitó una excedencia laboral para apostar a tiempo completo por los banquillos.
El salto definitivo llegó en la temporada 2019/2020, cuando su Badalona eliminó al Getafe en la Copa del Rey. Luego pasó por el Peña Deportiva, con el que alcanzó los playoffs de ascenso. En 2023 se incorporó al Espanyol B, eligiendo el proyecto deportivo por encima del aspecto económico pese a recibir ofertas superiores de otros clubes de la categoría. El descenso del primer equipo y la salida de dos entrenadores en apenas un año abrieron el vacío que permitió su irrupción en la élite. Una racha invicta de 12 partidos impulsó el ascenso y devolvió al club a LaLiga, un impacto que, según destacó BBC Sport, también recuperó el vínculo entre el equipo y su afición.
El propio técnico resumió su llegada a la élite en una entrevista con The Guardian: "Llegar a primera fue una lotería. El lugar adecuado en el momento adecuado".
Con ese respaldo del vestuario y la necesidad urgente de sumar de a tres, el Espanyol afronta este viernes ante el Málaga una cita que, según sus propios jugadores, puede marcar el rumbo de la temporada.









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