El exportero Santiago Cañizares ha pedido a la afición del Valencia que ejerza una presión social más intensa sobre el máximo accionista, Peter Lim, para que ponga el club en venta. Lo hizo durante su intervención en el programa 'Tiempo de Juego', de la Cadena COPE, tras la contundente derrota del equipo por 0-5 ante el Barcelona, que, según Goal.com, lo deja hundido en el último puesto de La Liga.
Cañizares, quien defendió la portería valencianista entre 1998 y 2008, insistió en que la solución a la delicada situación del club pasa por un cambio en la propiedad. "El Valencia CF está herido de muerte. Para que se vaya Peter Lim tiene que haber alguien que quiera comprar el Valencia CF. Es un caramelo de empresa", afirmó.
El exguardameta destacó la fidelidad de la afición, que sigue llenando Mestalla pese a los malos resultados: "Ahí lo tienes, cuarenta y pico mil personas van a Mestalla a pesar de que saben que van a sufrir y a pasar vergüenza. Tiene una masa social extraordinaria".
Sin embargo, señaló que el problema radica en la falta de disposición del propietario para negociar: "El problema es que Peter Lim no ha querido atender a los que han ido a comprar el club, el último no hace más de un año".
Propuesta de vaciado absoluto de Mestalla
Ante la pregunta de cómo lograr que Lim ponga el club en venta, Cañizares propuso una medida drástica: un vaciado absoluto y reiterado del estadio para avergonzar a la directiva. "Un vaciado absoluto y de forma reiterada llamaría mucho la atención y provocaría, al menos, el sonrojo de la dirección", manifestó.
El exportero cuestionó el grado de implicación del máximo accionista: "Yo no sé si sabe cómo está el equipo ahora mismo, si está viendo los partidos, si le importa lo más mínimo".
Cañizares consideró que la crisis trasciende lo deportivo. "El problema no es perder tres puntos, el problema es mucho más grave y tienen ganas de un levantamiento público", afirmó.
En su análisis, insistió en que la presión social es la única vía, dado que los políticos locales no actuaron. "Pudieron hacerlo los políticos, pero no quisieron. Solamente el pueblo puede salvar al Valencia. Aunque no sería justo que se le exija", subrayó.
La advertencia sobre el descenso
Cañizares advirtió que la propiedad solo reaccionará si existe un riesgo real de caer a Segunda División. "El propietario empezará a ponerse un poco las pilas y pensar en el mercado de diciembre cuando vea que el chiringuito se le cae abajo", apostó durante la retransmisión.
El exportero considera que la amenaza del descenso es el único estímulo que podría mover al empresario singapurense, cuya ausencia en la gestión diaria del club ha sido una constante en los últimos años.
Contexto de la crisis institucional
La figura de Peter Lim lleva años cuestionada por la afición valencianista. Desde marzo de 2025, la presidencia del club recae en su hijo, Kiat Lim, lo que no ha calmado el malestar. La gestión se ha caracterizado, según los seguidores, por la falta de inversión, la venta de jugadores clave y la paralización del nuevo estadio, el Nou Mestalla.
En este contexto, el cantante Dani Martín tuvo que pedir disculpas en mayo pasado por un comentario xenófobo sobre Lim durante un concierto en Valencia. El propio Cañizares ha sido un crítico recurrente de la gestión del club, hasta el punto de bromear en su día con que habría cancelado su boda si el empresario abandonaba la entidad.
La operación financiera de Lim
Mientras Cañizares reclama una salida, el máximo accionista ha movido ficha en el plano económico. Según informó Las Provincias en agosto pasado, Lim capitalizará los 35 millones de euros que el club le adeuda desde un préstamo de 2022. Con esa operación, el singapurense aumentará su porcentaje de propiedad a cambio de ampliar el Fair Play Financiero del club, lo que le permitiría realizar más fichajes en el mercado de verano.
La visita de Lim a Valencia hace unas semanas no fue casualidad: buscaba revalorizar su producto de cara a una futura venta. La opción clara es que el club vuelva a jugar en Europa, lo que aumentaría los ingresos y, por tanto, el valor de sus acciones.
Próximo reto: visita al Sevilla
El Valencia debe frenar cuanto antes su mala racha cuando visite al Sevilla el próximo viernes. Sin una respuesta clara desde los despachos y con el equipo hundido en la tabla, las amenazas de un Mestalla vacío podrían desencadenar una escalada aún mayor del malestar entre los aficionados. Recuperar la estabilidad en medio de la agitación por la propiedad sigue siendo un reto inmenso mientras el club lucha por evitar el descenso a Segunda División.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.