La selección de Francia afronta un desafío adicional en su preparación para el Mundial 2026: desde su llegada a Estados Unidos, las temperaturas superan los 30 grados centígrados, acompañadas por una elevada humedad que complica el trabajo del equipo dirigido por Didier Deschamps a pocos días de su debut.
Los Bleus se instalaron en el campus de la Universidad de Bentley, en Waltham (Massachusetts), donde realizan sus entrenamientos. Desde la primera sesión, el jueves, la gestión del calor se convirtió en prioridad para el cuerpo técnico. Las condiciones climáticas extremas se mantendrían hasta principios de la próxima semana, según el pronóstico.
Rendimiento en riesgo por el calor
Investigadores del estatal Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (Inserm) advierten que el calor extremo afecta el rendimiento de los futbolistas. Según un metaanálisis basado en estadísticas de los últimos 30 años, el aumento del índice WBGT —que combina temperatura, humedad y radiación solar— reduce la distancia recorrida y la calidad de los pases.
Paquito Bernard, investigador del Inserm consultado por la AFP, señaló que los riesgos van desde "un deterioro de la capacidad para realizar gestos técnicos y procesar información del entorno" hasta "síntomas de agotamiento, mareos o desmayos".
Medidas del cuerpo técnico
El cuerpo técnico francés adaptó su planificación al escenario climático. Las sesiones de entrenamiento se programaron hacia las 15:30 locales, una franja horaria similar a la de los partidos de la fase de grupos. Además, los jugadores disponen de unidades de crioterapia en el hotel de concentración e instalaciones para baños fríos en el campus de Bentley.
El viernes, durante la sesión abierta al público, se implementaron pausas cada diez minutos para que los futbolistas pudieran hidratarse y refrescarse con toallas heladas. Los banquillos fueron acondicionados con cubiertas para generar zonas de sombra y ofrecer protección adicional frente al sol.
Voces de los jugadores
"No hay receta milagrosa. Hay que hidratarse bien. Tampoco es la primera vez que vamos a jugar con calor. Nos adaptaremos como todas las selecciones", comentó Brice Samba, guardameta suplente de Francia.
"El calor y la humedad son distintos a los de Europa, pero estamos preparados", aseguró el experimentado defensa Lucas Hernández.
Maxence Lacroix, defensa del Crystal Palace que afronta su primer Mundial, bromeó: "Me equivoqué, me traje la ropa de invierno". Luego explicó que antes del viaje se celebraron "varias reuniones" para preparar a los jugadores ante estas circunstancias.
Próximo examen: Senegal
El pronóstico es más favorable para el partido contra Senegal, el martes en East Rutherford (Nueva Jersey), con unos 24 grados previstos para la hora del inicio. La adaptación al calor se ha convertido en la principal consigna de los Bleus a la espera de enfrentar a Senegal, el primer gran examen de Francia en esta Copa del Mundo.








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