El centrocampista Bruno Guimaraes afirmó que volvería a asumir la responsabilidad del penalti que falló ante Noruega en los octavos de final del Mundial 2026. "Lo tiraría mil veces más", declaró el jugador en conferencia de prensa en Brisbane, donde la selección brasileña se prepara para sus primeros amistosos desde el torneo.
El lanzamiento, detenido por el arquero noruego Orjan Nyland en el minuto 14 de juego cuando el marcador estaba 0-0, pudo cambiar el destino de Brasil, que quedó eliminado al perder aquel partido por 2-1. El volante, entonces en el Newcastle antes de ser traspasado en agosto al Arsenal por 87,5 millones de euros, regresa a la selección tras la peor clasificación de la verdeamarela desde Italia 1990, cuando también cayó en octavos.
El regreso y los próximos amistosos
Con Carlo Ancelotti al frente tras renovar antes del Mundial hasta 2030, Brasil enfrentará a Australia el viernes en Townsville y el próximo martes en Brisbane, mientras que el 3 de octubre se medirá a India en Calcuta. Estos serán los primeros compromisos de la selección desde la eliminación en el torneo.
"Si hubiera otro penalti y me tocara tirarlo, no lo dudaría. Lo tiraría mil veces más si fuera necesario, porque vestir esta camiseta lo significa todo para mí", argumentó Guimaraes. "Fallar un penalti es parte del fútbol, pero nunca estás preparado cuando pasa. Es una herida, una cicatriz, y todavía duele", aseguró el centrocampista, quien agregó: "Hay que aprender de los errores".
La defensa a Vinicius y la polémica sobre el ejecutor
El volante también salió al cruce de las críticas hacia Vinicius Junior por no haber lanzado aquel penalti clave. "Yo era el designado para tirarlo", afirmó Guimaraes, despejando las dudas sobre el papel del delantero del Real Madrid en aquella jugada.
Ancelotti explicó tras el partido que, basándose en las estadísticas de los jugadores en los penaltis, había optado por encomendar esta tarea "primero a Neymar, luego a Raphinha, Bruno Guimaraes y Gabriel Martinelli". Los dos primeros no estuvieron en el campo en la primera parte.
Según reportes posteriores, el propio Guimaraes reveló que el entrenador había establecido durante la charla previa al partido quién sería el encargado de ejecutar los penales y que la elección había recaído sobre él. El gesto de varios futbolistas brasileños tocando la pelota antes del remate alimentó especulaciones sobre una posible negativa de Vinicius a asumir la ejecución, versión que el volante descartó.
"Después de una eliminación aparecen muchas conspiraciones que no tienen sentido. Un jugador toma la pelota, se la pasa a otro, incluso para intentar engañar al arquero. Eso fue lo que ocurrió", señaló el jugador, quien consideró injusto que la acción fuera interpretada como una negativa del delantero a patear.
El fallo tuvo un impacto importante a nivel personal para Guimaraes, quien reconoció que el penal llegó apenas a los 13 minutos del partido y que Brasil terminó quedándose fuera del torneo tras la remontada noruega. "Todavía me duele y es una cicatriz reciente", admitió.
Lejos de esquivar una situación similar, el volante aseguró que volvería a asumir la responsabilidad si Ancelotti lo designara. "Si hay otro penal y me lo delegan, no me voy a esconder. Lo patearía de nuevo mil veces", afirmó.
El camino que llevó a Brasil a los octavos
La selección brasileña llegó a la cita ante Noruega tras exigirse al máximo en la ronda anterior. Comenzó en desventaja frente a Japón, pero reaccionó y remontó el marcador gracias a los goles de Casemiro y Gabriel Martinelli, imponiéndose por 2-1 para mantener intacta su candidatura al título, según el repaso del torneo difundido por Infobae.
Noruega, por su parte, confirmó su gran momento al derrotar por 2-0 a Costa de Marfil, con tantos de Antonio Nusa y Erling Haaland. El conjunto escandinavo llegó fortalecido a los octavos y con la confianza de poder sorprender a una de las máximas favoritas del certamen. El partido se disputó en el MetLife Stadium, ubicado entre Nueva Jersey y Nueva York, un recinto con capacidad para más de 82 mil espectadores que además albergará la gran final del Mundial 2026.
La eliminación de Brasil ante Noruega en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 todavía genera repercusiones. Casi tres meses después de aquella derrota por 2-1, Bruno Guimaraes volvió a referirse al penal que falló cuando el encuentro estaba 0-0 y aprovechó para despejar las dudas sobre el papel de Vinicius Junior en aquella jugada.
El mediocampista reveló que Carlo Ancelotti había establecido durante la charla previa al partido quién sería el encargado de ejecutar los penales. La elección había recaído sobre él, por lo que descartó que el delantero del Real Madrid hubiera evitado asumir la responsabilidad. "No era Vini. Quien tenía que patear el penal era yo", explicó Bruno.
En los segundos previos al remate, varios futbolistas brasileños tuvieron contacto con la pelota antes de que Guimaraes finalmente se hiciera cargo de la ejecución. Esa secuencia alimentó las especulaciones posteriores y provocó críticas hacia Vinicius, pero el jugador del Arsenal aseguró que no hubo ningún conflicto interno. Según explicó, el movimiento entre los futbolistas formaba parte de un intento por generar dudas en el arquero noruego Orjan Nyland antes del lanzamiento.
Vinicius, por su parte, salió al cruce de las críticas tras la eliminación de Brasil y dejó en claro que nunca evitó la responsabilidad del penal, de acuerdo con la versión recogida por beIN SPORTS. El episodio se convirtió en uno de los focos de discusión de la eliminación brasileña, la más temprana del equipo en más de tres décadas.
Brasil busca dejar atrás esa eliminación y reconstruir su camino bajo el mando de Ancelotti, quien tiene contrato hasta 2030. Los amistosos ante Australia e India marcarán el inicio de ese proceso, con Guimaraes de vuelta en la convocatoria y dispuesto a asumir de nuevo la responsabilidad desde los doce pasos si el entrenador lo designa.










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