Alianza Lima venció 2-0 a ADT en Matute y cortó una racha de cuatro partidos sin conocer la victoria, en un encuentro que dejó como imagen central el llanto de Gianfranco Chávez sobre el césped tras el pitazo final. El defensor se quebró mientras los futbolistas de ambos equipos intercambiaban saludos y permaneció visiblemente afectado en medio del campo.
Luis Ramos fue uno de los primeros en acercarse para abrazarlo y brindarle consuelo. Pocos instantes después, Alejandro Duarte también se sumó a la escena. El arquero había quedado bajo los reflectores días atrás por el error cometido durante el clásico frente a Universitario de Deportes, y esta vez apareció junto a Chávez en un momento marcado por la cercanía entre compañeros. Los abrazos y las palabras de apoyo reemplazaron por unos minutos la tensión de los últimos partidos.
El llanto de Chávez y la interrogante abierta
Hasta el momento, no se conoce públicamente el motivo exacto que llevó al defensor a quebrarse sobre el césped de Matute. Una de las posibles explicaciones está relacionada con las críticas que recibió tras el clásico ante Universitario, donde protagonizó junto con Duarte una acción señalada por los aficionados. No obstante, esa relación entre los hechos y su llanto no ha sido confirmada por el propio futbolista. Su reacción ocurrió días después de una jornada especialmente complicada para el futbolista.
De acuerdo con Sofascore, Chávez recibió una puntuación de 7.1 tras su actuación en el partido, registro que lo ubicó entre las calificaciones más altas del conjunto blanquiazul. El dato adquiere relevancia después de los cuestionamientos de los últimos días: esta vez, el zaguero respondió dentro del campo y contribuyó al triunfo de su equipo.
El dominio de Alianza Lima sobre ADT
Alianza Lima dejó atrás una racha de cuatro partidos sin ganar y se recuperó luego de la derrota por 2-1 ante Universitario en el último clásico. Desde el inicio, el equipo mostró una mayor iniciativa y control del juego, y las estadísticas reflejaron ese dominio: tuvo el 67% de la posesión frente al 33% de su rival y generó 21 remates contra ocho.
Seis de sus disparos encontraron dirección al arco, mientras que ADT apenas registró uno. El conjunto victoriano también dispuso de dos grandes ocasiones de gol, frente a ninguna del cuadro visitante. Así, la victoria no solo significó sumar tres puntos, sino también recuperar sensaciones tras semanas complicadas.
Un triunfo que devuelve tranquilidad al plantel
El resultado en Matute devolvió algo de tranquilidad al plantel blanquiazul después de la derrota en el clásico y de la seguidilla sin victorias. La escena final, con Chávez y Duarte abrazados sobre el campo, mostró el lado más humano del equipo. Sin embargo, el episodio dejó más preguntas que respuestas sobre el estado anímico del defensor, cuyo llanto no tuvo una explicación pública.
El triunfo deja al plantel con una mejor disposición anímica de cara a sus próximos compromisos, aunque no se precisó la fecha ni el rival de la siguiente jornada. La victoria sobre ADT también representó una respuesta futbolística tras los cuestionamientos que siguieron al clásico, tanto para Chávez como para Duarte.










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