El fútbol inglés está al borde del desastre financiero. Un informe del Regulador Independiente del Fútbol (IFR) ha revelado que el 94 por ciento de los clubes de ese país registran pérdidas y que un tercio de los que compiten en la EFL y la National League se encuentran en situación de insolvencia. El documento, recogido por el 'Daily Mail', describe textualmente que dichas entidades están "al borde del desastre financiero" y exige una "reforma urgente".
El motivo principal de esta tensión de tesorería es el intento de mantener la competitividad deportiva subiendo constantemente los salarios de los jugadores. Según la investigación, eso ha generado "un peligroso cóctel de creciente deuda y excesiva dependencia de la financiación de los propietarios que pone en riesgo a los clubes y a sus aficionados". El informe también señala la enorme brecha entre la Premier League y el resto de ligas: como promedio, un club de la máxima categoría gana ocho veces más que uno de la Championship.
Las cifras del colapso
El informe 'State of the Game', de 244 páginas y elaborado durante 18 meses, detalla que más del 60 por ciento de los clubes de la EFL y la National League son "técnicamente insolventes", mientras que más de una cuarta parte no podría sobrevivir más de un mes si sus propietarios retiraran la financiación. En total, solo siete de los 116 equipos que componen el fútbol profesional en Inglaterra no registraron pérdidas.
En la temporada 2025-2026 se generaron más de 9.000 millones de libras en ingresos: 7.500 correspondieron a la Premier League, 1.000 a la Championship, 460 a las League One y Two y 70 a la National League. Sin embargo, la deuda global pasó de 2.800 millones de libras en la campaña 2020-2021 a 4.100 en la 2024-2025, y se prevé que llegue a 5.100 en el ejercicio actual. Los clubes de la Premier League representan un 75 por ciento de la deuda total.
Los salarios también explican el desequilibrio: entre las campañas 2021-22 y 2025-2026 crecieron un 33 por ciento en la Premier, un 32 en la Championship, un 71 en League One y un 63 en League Two. En cuanto a las pérdidas, la Premier pasó de 20 millones de libras en la 2021-2022 a 44 en la 2025-2026; la Championship, de 13 en la 2024-2025 a 22 en la 2025-2026; la League One las triplicó en cinco temporadas (de 2,4 a 7,5) y la League Two las cuadruplicó (de 0,6 a 2,7).
El informe añade que el aumento de los costes operativos provoca que 17 equipos de la EFL y la National League registrarían pérdidas aunque no tuvieran que pagar a sus jugadores. Otra de las causas señaladas es que las ayudas que reciben los equipos de la Premier que descienden obligan al resto a realizar un esfuerzo económico de mucho riesgo para intentar competir casi en las mismas condiciones.
El regulador y la reforma pendiente
El IFR presentó el informe en Mánchester y recomendó a los clubes centrarse en la distribución de ingresos, la reducción de pérdidas, la gobernanza financiera y corporativa, y la formulación de una estrategia específica para la National League. El organismo es aplicable desde la Premier League hasta la National League y afecta al fútbol de Inglaterra y Gales.
El regulador independiente fue aprobado por el Parlamento británico en julio pasado, aunque no entrará en vigor hasta la temporada 2026-2027. Entre sus principales cambios figuran un régimen de licencia obligatoria, un 'Owners and Directors Test' legalmente vinculante y un mecanismo de 'backstop' que faculta al IFR para arbitrar o imponer un esquema de reparto de ingresos si la Premier League y la EFL no alcanzan un acuerdo voluntario.
Aunque se espera que ambos organismos lleguen pronto a un acuerdo sobre un nuevo sistema de financiación que permita a la máxima categoría compartir más ingresos con el resto de la pirámide, ese acuerdo aún no se ha producido. De ahí que el propio IFR haya advertido de que el tiempo apremia y haya recomendado a los clubes priorizar la sostenibilidad financiera antes de que la normativa entre plenamente en vigor.










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