Lionel Messi cerró este martes una de las historias más extraordinarias del fútbol mundial. Después de 21 años defendiendo la camiseta de Argentina, el capitán disputó su último encuentro con la Albiceleste y se despidió con gol, dos asistencias y una victoria por 3-0 sobre Benín ante más de 85 mil espectadores que colmaron el estadio Monumental de Buenos Aires.
La noche estuvo diseñada como un homenaje al número 10. Desde el calentamiento recibió una prolongada ovación y, durante el himno argentino, no pudo ocultar la emoción. A los diez minutos el juego se detuvo para que todo el estadio lo aplaudiera, gesto al que se sumaron también los futbolistas de Benín, quienes se acercaron para saludarlo.
Argentina encontró los goles en el segundo tiempo. Nicolás Otamendi abrió el marcador, Nico Paz amplió la diferencia y Messi convirtió de penal el 3-0 definitivo. Fue su gol número 126 con la selección en su partido 208 y el último festejo del rosarino con la camiseta que defendió durante más de dos décadas.
Horas antes había anticipado sus sentimientos mediante un mensaje difundido en redes sociales. “Me voy en paz. Dejé todo”, expresó Messi, quien definió la camiseta argentina como su sueño, su orgullo y su vida. También agradeció el cariño recibido y reconoció que extrañará formar parte del seleccionado.
“Los quiero y los voy a extrañar”
Después del pitazo final llegó el momento más emotivo. Messi tomó el micrófono durante aproximadamente nueve minutos y habló frente a todo el Monumental. Su primer recuerdo fue para su padre, fallecido meses atrás, y luego agradeció a los futbolistas con los que compartió distintas etapas de la selección y al público que lo acompañó en todo el país.
El capitán explicó que dejar de acudir a las convocatorias será difícil, pero sostuvo que siente que llegó el momento de terminar su etapa internacional. Recordó especialmente al grupo con el que conquistó el Mundial, la Finalissima y las Copas América, y afirmó que siempre encontró compañeros dispuestos a defender la camiseta argentina.
Messi también evocó el Mundial de 2026 y reconoció la frustración por haber quedado cerca de conseguir nuevamente el título. Sin embargo, remarcó el esfuerzo realizado por el plantel y defendió la unión construida durante los últimos años. “Hoy es el día más triste de mi carrera”, confesó al admitir cuánto extrañará representar a su país.
La despedida terminó rodeado de su familia. Su hijo Thiago y Antonela Roccuzzo se emocionaron mientras Messi recibía los últimos aplausos antes de abandonar lentamente el campo. Enzo Fernández también fue captado llorando durante el discurso.
Tras el partido llegaron nuevos reconocimientos. Barcelona, club donde construyó buena parte de su carrera, publicó un mensaje destacando su trayectoria internacional. Messi, mientras tanto, cerró su discurso con una frase sencilla que resumió el vínculo construido durante 21 años: aseguró estar orgulloso de ser argentino, agradeció nuevamente y dijo que extrañará a la selección.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.