Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, la Defensoría del Pueblo advirtió que, el país aún no cuenta con servicios fortalecidos, capaces de cubrir la demanda de atención de la salud mental de manera descentralizada, oportuna, de calidad y sin prejuicios.
En ese sentido, la entidad alertó que, si bien el presupuesto asignado al control y prevención en salud mental ha ido en aumento, actualmente representa solo el 0,2 % del presupuesto nacional y el 1,6 % del presupuesto asignado a la función salud, lo cual resulta mínimo teniendo en consideración que los problemas de salud mental en la población.
“Urge reforzar los niveles de atención primaria para que las personas puedan acceder a un diagnóstico y tratamiento oportuno. Preocupa, además, la falta de una estrategia articulada para la atención de la salud mental que debe ser dirigida por el Ministerio de Salud (Minsa) y articulada con los gobiernos regionales, EsSalud, la Sanidad de la PNP y el sector privado. Actualmente la atención de la salud mental no se desarrolla de manera coordinada y eficiente debido a que no hay complementariedad ni continuidad en los servicios ofrecidos. Cada sistema se organiza de manera diferente”, sostuvo Malena Pineda, jefa del Programa de Discapacidad de la Defensoría del Pueblo.
Es importante señalar que, tras la supervisión nacional a los servicios de salud mental, se pudo verificar que de los 164 hogares protegidos que se programaron instalar hasta el 2021, solo se implementaron 57, lo que dejó una brecha del 65 %. Debe destacarse que se trata de un servicio que permitiría continuar con el proceso de desinstitucionalización de aproximadamente 600 personas usuarias hospitalizadas por larga estancia, que aún se mantienen en establecimientos psiquiátricos.




