Su cuerpo fue hallado en estado de descomposición en su habitación
El cuerpo inerte del curandero Gilmer Alvarado Flores (72) fue hallado en avanzado estado de descomposición dentro de una habitación que había alquilado en el inmueble de la avenida 28 de Agosto n.° 309 en Paucarbamba, distrito de Amarilis, donde vivía solo desde hace 8 meses.
El hallazgo se produjo ayer en horas de la mañana, luego que los otros moradores de la vivienda se percataron que de la habitación de Alvarado Flores emanaba un olor nauseabundo. Dieron aviso a los agentes del serenazgo y a la policía.
Con autorización de la propietaria, los agentes descerrajaron la puerta y al ingresar se dieron con la macabra escena. El cuerpo del curandero yacía tendido en su cama en estado de putrefacción y un hervidero de moscas.
Suicidio
Luego de las primeras vistas oculares al occiso y a la habitación, los investigadores afirmaron que el septuagenario se habría suicidado ingiriendo un brebaje preparado por él mismo. Cerca del cuerpo hallaron un vaso conteniendo una sustancia desconocida transparente color marrón. Asimismo hallaron una nota pegada sobre su espejo, con la que se despide de sus familiares y amigos, explicando su decisión de acabar con su vida. En tanto, los familiares declararon ante la policía que el curandero padecía de una penosa enfermedad.
Se supo que el último sábado Gilmer Alvarado se reunió con sus amigos, se tomó fotos y se despidió de sus amistades, a quienes les indicó que viajaría a la ciudad de Lima para ya no volver.
“Pensábamos que había dejado carne podrida en su cuarto, porque el olor era insoportable”, dijo la propietaria del inmueble.
Un fiscal, el médico legista y policías realizaron el levantamiento del cadáver y luego lo trasladaron a la morgue para que se le practique la necropsia de ley, a fin de determinar las causas de su muerte.




