El Parlamento Europeo (PE) aprobó el pasado 28 de abril, con 558 votos a favor, 35 en contra y 52 abstenciones, las primeras normas de la Unión Europea para la cría, el alojamiento, la trazabilidad, la importación y la manipulación de perros y gatos. La nueva legislación, acordada previamente con el Consejo, busca acabar con los abusos, frenar las prácticas comerciales crueles y proteger la salud de los animales de compañía.
Identificación obligatoria y registro
El reglamento exige que todos los perros y gatos de la UE, incluidos los que son propiedad de particulares, sean identificados con microchips y registrados en bases de datos nacionales interoperables. Los vendedores, criadores y refugios dispondrán de un plazo de cuatro años desde la entrada en vigor para adaptarse a las nuevas medidas. En el caso de los dueños de mascotas que no comercializan animales, la obligación regirá después de 10 años para los perros y tras 15 años para los gatos.
Prohibiciones sobre cría y mutilación
La normativa prohíbe la cría entre animales y sus crías hasta el segundo grado, así como entre ejemplares de la misma camada o que compartan un progenitor. También se veta la cría de perros o gatos para obtener rasgos exagerados o excesivos que generen riesgos significativos para la salud. Además, quedan prohibidas las mutilaciones de perros y gatos con fines de espectáculo, exposición o competición, así como atar a un animal a un objeto salvo por tratamiento médico. Se prohíbe igualmente el uso de collares de pinzas y estranguladores que no incorporen mecanismos de seguridad.
Declaraciones de eurodiputados
“Hemos dado un paso importante para ordenar el comercio de perros y gatos en la Unión Europea. Nuestro mensaje es claro: una mascota es un miembro de la familia, no un objeto o un juguete. Por fin vamos a tener normas más estrictas sobre la cría y la trazabilidad que nos ayudarán a plantar cara a quienes ven a los animales como una forma de obtener beneficios rápidos. Al mismo tiempo, garantizamos condiciones equitativas para los criadores honestos de la UE”, señaló la eurodiputada Veronika Vrecionová.
Por su parte, la eurodiputada de Luxemburgo Tilly Metz destacó que “el microchip es la herramienta más eficiente para asegurar la trazabilidad, descubrir redes ilegales y proteger a los consumidores”.
La nueva normativa representa un avance significativo en la regulación del bienestar animal en el ámbito comunitario, aunque los plazos de implementación para dueños particulares —10 años para perros y 15 para gatos— han generado debate entre organizaciones protectoras.










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